Nahir Galarza recibió una mala noticia en la cárcel y resurge la sospecha del pacto de silencio familiar

 


 

A fines de este mes se cumplirá el cuarto aniversario del crimen de Fernando Pastorizzo en Gualeguaychú, por el que la Justicia condenó a su novia Nahir Galarza a prisión perpetua. También será el cuarto año que la joven, que ahora tiene 23, pasará las fiestas de Fin de Año en la cárcel. Pero mientras espera que se defina la actual instancia de revisión del fallo por parte de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, un nuevo revés sacudió sus días de encierro.

 

La noticia del divorcio de sus padres, el policía Marcelo Galarza y la exoficial Yamina Kroh, se filtró esta semana y llegó a oídos de la propia Nahir, dentro de la Unidad Penal 6 Concepción Arenal de Paraná donde cumple su condena. Además del golpe emocional para ella, la separación del matrimonio reavivó una de las primeras sospechas del caso: la presunta relación entre el asesinato de Pastorizzo y un pacto de silencio familiar.

 

Según se desprende del acta de divorcio que publicó el portal Minuto Paraná, entre otros medios locales, Galarza y Kroh se habían casado apenas siete meses antes de la trágica madrugada del 29 de diciembre de 2017, cuando el cuerpo del joven que estaba en pareja con su hija fue encontrado en la calle con un tiro en la espalda y otro en el pecho, junto a su moto y dos cascos tirados en el suelo.

 

Se trata de la resolución N° 19247 del Juzgado de Familia, Civil y de Menores N° 2 de la ciudad de Gualeguaychú a cargo de la Dra. Florencia A. Amore, Secretaría N° 2, a cargo de Maria Luisa Roko que falló: “Decretar el Divorcio de los cónyuges: YAMINA FABIANA KROH y MARCELO MARIANO GALARZA quienes contrajeron matrimonio por acto civil realizado el día 5 de mayo de 2017, en la Ciudad de Gualeguaychú, Departamento Gualeguaychú, Provincia de Entre Ríos asentado bajo Acta N° 87, Folio N° 87, Tomo I, del libro de Matrimonios respectivo”.

 

La hipótesis de “un pacto de familia”

 

La versión de la supuesta promesa de silencio entre los Galarza se planteó aparece planteada en el libro de Jorge Zonzini, exvocero de la familia de la joven condenada, “El Silencio de Nahir, crónica de un linchamiento mediático”.

 

De acuerdo a esta teoría, la joven habría accedido a inculparse para evitar que sus padres fueran a prisión ya que, en ese escenario, quedaría “huérfano” su hermano menor Aaron, un chico con discapacidad.

 

En relación a esto, cabe recordar que se puso el foco en su momento en la similitud de la figura femenina que se veía en las cámaras de seguridad la noche del crimen con la madre de la condenada, así como también mencionar que el padre de Nahir era el dueño del arma con la que mataron a Fernando.