Saldrá en libertad Fabián Tablado, el hombre que mató a su novia de 113 puñaladas

El femicida Fabián Gerardo Tablado, de 45 años, recuperará la libertad este miércoles luego de haber pasado más de la mitad de su vida en prisión. Su nombre está ligado a uno de los casos más resonantes de la historia criminal argentina, ya que en 1996 asesinó de 113 puñaladas a su novia Carolina Aló.

Tablado podrá salir de su actual lugar de detención, la Unidad 46 de José León Suárez, correspondiente al Servicio Penitenciario Bonaerense. Ya había cumplido su condena de 24 años por homicidio simple y luego de un breve período en libertad, volvió a la cárcel por el delito de "desobediencia" tras haber volado dos restricciones perimetrales que habían sido planteadas por Edgardo Aló, el padre de la víctima. Eso le valió otro año de prisión.

Aunque la condena ya está cumplida, el Juzgado de Familia 5 de Tigre ordenó para Tablado una nueva perimetral que le impedirá acercarse a menos de 500 metros del domicilio particular y del laboral de Aló.

La jueza Silvia Sendra dispuso que la medida sea por 120 días, aunque "será prorrogable en el supuesto de que perdure la situación de riesgo", señaló la resolución judicial a la que accedió la agencia Télam.

El femicidio de Carolina Aló

Tablado asesinó a su novia Carolina Aló (por entonces de 17 años) el 27 de mayo de 1996. Ambos eran compañeros en el turno noche de la Escuela número 1 "Marcos Sastre", de Tigre. Aquella noche los dos faltaron a clase y se quedaron en la casa de Tablado, en Albarellos 348 de esa localidad, aprovechando que la familia de aquél no estaba en el domicilio.

Luego de una discusión, y según la reconstrucción judicial, Tablado persiguió a Carolina por varios ambientes de la casa -escaleras, cocina y garaje- y la mató de 113 puñaladas aplicadas con cuatro armas blancas halladas en la escena: una cuchilla de cocina, dos cuchillos de mesa Tramontina y un formón de carpintería.

El juicio se realizó en 1998. En aquella época no existía la figura del femicidio y por eso la fiscalía planteó la figura del "homicidio agravado por alevosía" para obtener la prisión perpetua. Sin embargo, la Sala III de la Cámara Penal de San Isidro aplicó la figura de "homicidio simple" y la pena quedó en 24 años de prisión.