VILLA GESELL: Se adelantan las declaraciones indagatorias a los rugbiers acusados de asesinato

Cerca de las 18 horas comenzará en Villa Gesell la declaración indagatoria a los 11 rugbiers detenidos por el crimen de Fernández Báez Sosa en la sede de la Unidad Fiscal 6 de Villa Gesell.

El fiscal Walter Mercuri (de turno) y su colega geselina Verónica Zamboni se repartirán los apresados para poder cumplimentar el paso legal para luego definir cómo sigue la investigación y quienes quedan tras las rejas.

Ambos funcionarios judiciales creen que entre 4 y 5 de los ahora apresados tuvo injerencia directa con la muerte según se desprende de los videos aportados a la causa y el material probatorio recolectado. De esta manera Matías Franco Benicelli (20 años), Michael Viollaz Ayrto (20), Máximo Pablo Thomsen (20), Luciano Pertossi (18), Lucas Fidel Pertossi (20), Alejo Milanesi (20), Enzo Tomás Comelli (19), Juan Pedro Guarino (19), Cirto Pertossi (19), Blas Sinalli (18) y Pablo Ventura (19) deberán explicar dónde estaban y decir porque algunos tienen los nudillos marcados o la ropa sucia con sangre.

Varios de los apresados ya afirmaron a los investigadores –en una etapa no válida para la justicia- que Pablo Ventura, el chico detenido en Zárate cuando entraba a su casa, fue uno de los golpeadores. Pero el padre del chico, José María, dijo a Central de Noticias Madariaga que su hijo ni siquiera estuvo en Villa Gesell.

Walter Mercuri, el fiscal que entiende en la causa confirmó su pedido al juez de que el caso se investigue como "homicidio agravado", ya que consideró que los agresores "sabían lo que hacían" cuando golpearon a Fernando Báez Sosa hasta la muerte a la salida del boliche Le Brique.

"La calificación que yo le pedí al juez es la de homicidio agravado por la participación premeditada de dos o más personas. Es un delito que tiene una pena de prisión perpetua", comenzó Mercuri en diálogo con Crónica TV.
Si bien la condena sería la misma para todos de mantenerse la acusación, consideró solamente a dos de los once rugbiers aprehendidos como coautores del asesinato de Fernando. "Ellos fueron a los que se ve, en las imágenes que se hicieron públicas, golpeando a la víctima con patadas en la cabeza cuando estaba tirada en el piso, hasta que fallece", explicó.

Con respecto a los nueve implicados restantes, entendió que fueron "partícipes necesarios" del hecho. En este sentido, argumentó que su rol en el asesinato del joven fue impedir que sus amigos se acercaran a ayudarlo. "Los alejaron con golpes de puño y patadas para evitar que pararan la pelea", aseguró.

En relación con el origen del conflicto, Mercuri informó que todo empezó dentro del boliche, cuando una de las personas aprehendidas "se molestó porque un amigo de Fernando pasó cerca de él y lo rozó".

En ese momento, el rugbier comenzó a agredirlo y el joven se acercó a separarlos, pero "recibió un golpe de puño innecesario e injusto de uno de los agresores". "Es ahí cuando él se defiende y todos son expulsados del boliche", relató.

Finalmente, el fiscal contó que en el allanamiento al domicilio donde estaban los aprehendidos se incautó una gran cantidad de elementos de prueba. Entre ellos, ropa y calzado con manchas de sangre que coinciden con los que se ven en los videos.

También afirmó que, a pesar de las numerosas botellas de alcohol encontradas en el domicilio, un posible estado de ebriedad de los causados no constituiría un atenuante en la calificación de delito.

"Aunque hubieran consumido alcohol, estas personas sabían lo que hacían. Cuando salieron del boliche fueron directamente a buscar a la víctima. Si hubieran tenido solamente la intención de lesionarlo, cuando Fernando cayó desmayado al piso se hubiera terminado la agresión. Pero continuaron golpeándolo con patadas en la cabeza cuando estaba inconsciente", sentenció.