
La decoración de baños se reinventó con un recurso clásico: las cortinas bajo la bacha . Inspiradas en el estilo vintage y cottage, estas telas reemplazaron las puertas tradicionales del mueble bajo mesada y volvieron a ganar protagonismo en los interiores. La propuesta no solo oculta el guardado, sino que también suma color y textura , al renovar el ambiente sin necesidad de grandes reformas.
El sistema es simple: se instala una cortina de lino , algodón o gasa mediante un barral o velcro debajo de la mesada. Así, se pueden cubrir estantes , cañerías y productos de limpieza , mientras se incorpora un detalle que puede ir desde tonos neutros hasta estampados florales, rayas o cuadros. La clave está en elegir materiales lavables y calcular bien las medidas para que la tela no toque el piso.
Los faldones de tela —o sink skirts— son una alternativa versátil para baños de estilo rústico, boho, vintage o cottagecore. Además de cubrir el guardado, permiten jugar con colores y estampas. Para lograr un buen resultado, es fundamental prestar atención al tipo de tela, el sistema de sujeción y las dimensiones del espacio.
El lino y el algodón liviano son ideales para lograr una terminación natural, sobre todo en baños de inspiración mediterránea o campestre. Para ambientes vintage o shabby chic, funcionan bien las telas con textura, estampados florales, rayas o cuadros vichy. Como la cortina estará cerca de la bacha, conviene optar por materiales lavables y de secado rápido. En zonas de mucha humedad o salpicaduras, se pueden considerar telas resistentes al agua, siempre que sean aptas para interiores.
Hay varias formas de colocar la cortina bajo el vanitory. Un barral extensible a presión es práctico y no requiere perforar el mueble, siempre que haya superficies firmes para apoyarlo. Otra opción es el velcro autoadhesivo , que fija la tela directamente bajo la mesada; en este caso, es clave chequear que el adhesivo resista la humedad. Para quienes prefieren un sistema visible, las argollas o presillas de tela pueden combinarse con barrales de metal negro, acero o bronce.
Antes de confeccionar o comprar la cortina, hay que medir el ancho del espacio a cubrir y la distancia entre el punto de sujeción y el piso . Para lograr una caída con frunces, se recomienda usar entre una vez y media y dos veces el ancho del espacio, según el grosor de la tela y el efecto buscado. El faldón debe cubrir cañerías y guardado, pero terminar unos centímetros por encima del piso para evitar el contacto con el agua.
La elección del estampado puede partir de los revestimientos, el color de la mesada o los textiles ya presentes en el baño. En espacios chicos, las cortinas blancas, beige o gris claro se integran con paredes y muebles de tonos similares . Para sumar un detalle decorativo, las rayas finas o los estampados florales pequeños son una buena opción. También se puede repetir algún color de la cortina en las toallas o la alfombra para lograr continuidad visual, sin necesidad de que todos los textiles sean iguales.
Además de decorar, esta tendencia permite mantener fuera de la vista los objetos almacenados bajo la bacha . Para organizar ese sector, se pueden sumar cestas de mimbre, cajas plásticas o bandejas que faciliten el acceso a los productos de uso diario.
Es importante dejar libre el acceso a las conexiones de agua y revisar que no haya pérdidas. Si el espacio tiene humedad persistente, conviene resolverla antes de colocar textiles o guardar objetos debajo de la mesada.
Fuente:
TN
GENERAL JUAN MADARIAGA El Tiempo
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