
En el mundo de la construcción existen algunos trucos que buscan modificar la textura y la facilidad de trabajo de determinadas mezclas. Uno de ellos consiste en agregar unas gotas de detergente al cemento , una práctica que puede aparecer en trabajos sencillos de albañilería.
El detergente contiene tensioactivos , sustancias que modifican la tensión superficial del agua y favorecen la formación de pequeñas burbujas de aire dentro de la mezcla. Como resultado, el material puede adquirir una textura más plástica y ser más fácil de manipular.
La incorporación de una pequeña cantidad de detergente puede mejorar la trabajabilidad de la mezcla , es decir, hacer que resulte más sencilla de extender, acomodar o aplicar.
Entre los posibles efectos se encuentran:
Sin embargo, agregar demasiado detergente puede aumentar la cantidad de aire incorporado y reducir la resistencia del material . Por eso, no se trata de un ingrediente que pueda incorporarse sin control.
El objetivo principal de esta práctica es conseguir una preparación más fácil de manipular , por lo que puede aparecer en trabajos domésticos o pequeñas tareas de albañilería.
Entre los usos posibles se encuentran:
La utilización de detergente debe limitarse a trabajos en los que no sea necesario alcanzar las prestaciones de una mezcla estructural.
El detergente doméstico no reemplaza a los aditivos diseñados específicamente para la construcción . Por eso, no es recomendable recurrir a este método en elementos que deban soportar cargas importantes o cumplir requisitos técnicos determinados.
Para ese tipo de trabajos deben utilizarse materiales y aditivos adecuados, con dosificaciones definidas según la aplicación .
Fuente:
TN
GENERAL JUAN MADARIAGA El Tiempo
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