
Entre los trucos de limpieza caseros que se viralizan en redes sociales hay uno que según la ingeniera Mariana Zapién no solo carece de efectividad sino que además genera dióxido de carbono: “Mezclar vinagre y bicarbonato no limpia mejor el plástico; sólo libera CO2”.
Aunque la experta no discute que el vinagre y el bicarbonato son dos grandes aliados para la limpieza del hogar, su mensaje es que si se los usa combinados no se potencia el efecto. En el caso de los plásticos no está recomendado.
Zapién, que es ingeniera en alimentos, advierte que la mezcla de estos productos no potencia sus propiedades sino que las reduce . La explicación química es muy simple: el bicarbonato de sodio es una base y el vinagre (ácido acético) es un ácido. Al combinarlos, reaccionan entre sí y se neutralizan , formando agua, una sal (acetato de sodio) y liberando dióxido de carbono (las burbujas ).
En ese punto la experta hizo hincapié en que esa efervescencia que suele interpretarse como la acción limpiadora de la mezcla es solo gas escapando. “No hay un poder extra de limpieza. Eso es un mito ”, aclara enfáticamente.
En el caso del material plástico , como no acumula sarro no tiene sentido utilizar vinagre . Lo que puede encontrarse es solo grasa, restos de comida o manchas, en consecuencia basta utilizar detergente o en último caso bicarbonato solo.
Algo importante que señala Zapién es que el vinagre y el bicarbonato son muy útiles en la limpieza, pero siempre por separado . Siguiendo ese consejo, ambos productos ayudan a eliminar la suciedad, quitar la grasa o combatir los olores.
El bicarbonato de sodio funciona como un abrasivo suave, que es ideal para eliminar manchas o residuos adheridos en distintas superficies. Eso que no sale con agua y jabón o con detergente, puede ser removido con su ayuda.
En cuanto al vinagre , su propiedad clave reside en la presencia de ácido acético (representa un 8 por ciento de su composición). Por eso es efectivo para eliminar bacterias y hongos y puede disolver sarro y minerales.
Además, es un antibacteriano suave, no tan potente como la lavandina, pero muy útil en la limpieza cotidiana. El vinagre es ideal para limpiar canillas con manchas blancas, duchas tapadas y pavas eléctricas.
Zapién señaló que la mezcla de bicarbonato y vinagre sí puede ser empleada para cuestiones mecánicas, como aflojar grasa muy pegada . En este caso sí es efectiva la efervescencia, pero no porque limpie más sino por las consecuencias físicas de ese burbujeo que se genera.
La forma más apropiada de usar el bicarbonato y el vinagre , sin mezclarlos es la siguiente: Primero aplicar bicarbonato , como un abrasivo suave. Después rociar con vinagre y esperar que reaccione. De esta manera se aprovechan al máximo las propiedades de cada uno, sin que se anulen.
Si se trata de desinfectar , no es conveniente mezclarlos. En este caso lo indicado es aplicar vinagre solo, igual si lo que se busca es quitar el sarro. Si se trata de remover grasa , lo que funcionará es el bicarbonato , o en todo caso detergente.
La experta aclaró que antes de elegir el producto que se va a utilizar para hacer una limpieza lo importante es entender qué tipo de suciedad se quiere combatir. No es lo mismo grasa que sarro o restos orgánicos. Cada sustancia responde mejor a diferentes compuestos y usar productos sin respetar ese criterio no sólo resulta inútil sino que puede dañar las superficies.
La ingeniera en alimentos también le apuntó al mito de que todo lo natural es más efectivo y más seguro. Muchas de las soluciones milagrosas que se difunden en redes sociales no tienen respaldo científico y sólo buscan generar clicks y seguidores.
Fuente:
TN
GENERAL JUAN MADARIAGA El Tiempo

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