
En un partido que terminó con un final picante, lleno de empujones e insultos, Boca dejó el invicto de 14 partidos y cayó 1-0 en Belo Horizonte ante Cruzeiro . Los comandados por Claudio Úbeda sufrieron demasiado la mala expulsión de Adam Bareiro en la primera parte. Pero ese error de Esteban Ostojich (de pésimo arbitraje) no pude servir de excusa para el conjunto argentino, que peleó más de lo que jugó y que culminó el duelo sin patear siquiera una vez al arco defendido por Otavio.
Tomó una postura pasiva Boca, tal como lo hizo hace un par de días en el Monumental contra River. La sensación inmediata apenas comenzó el duelo fue que los dirigidos por Úbeda salieron a buscar el empate en el Mineirao. Y apostar a una contra, a un error o a la desesperación del rival. A eso juega el elenco que tiene al notable Leandro Paredes como abanderado. El tiempo dirá si con una estrategia así alcanza para trascender porque Boca debería hacer de la Bombonera una fortaleza.
En suelo brasileño ocurrió una secuencia que pinta a la perfección la estrategia de Boca: a los 42 minutos del primer tiempo, Paredes la puso abajo de la suela y, como nadie lo presionó, se quedó largos segundos contemplando el escenario . Esa, la de la paciencia, fue una parte del plan. La otra fue picar el partido, simular en varias acciones, quedar cara a cara con los brasileños, empujar y chocar. Pero lo raro fue que el cazador fue cazado en Belo Horizonte porque Paredes se ganó rápido una amarilla por empujar a Matheus Pereira y porque Adam Bareiro recibió la roja por doble amarilla sobre el final de la etapa inicial.
Estuvo mal expulsado el paraguayo porque la segunda falta no era para tarjeta . También hay que decir que en todas las divididas fue con los brazos arriba y que simuló alevosamente en al menos un par de acciones. Al árbitro uruguayo Esteban Ostojich el partido le quedó grande: Bareiro tardó más de 5 minutos en salir de la cancha y Paredes se cansó de protestarle, muy a pesar de que ya estaba amonestado (la octava tarjeta en 16 encuentros en el semestre).
Se escribe poco de fútbol porque no hubo acciones de riesgo ni jugadas elaboradas. Se peleó más de lo que se intentó; ni Leandro Brey ni Otávio tuvieron que participar . Y acá la nota más negativa le corresponde a Cruzeiro por la localía y porque estaba más necesitado de sumar de a tres.
Nada cambió en el complemento porque Boca profundizó su postura y porque el nivel de Cruzeiro quedó expuesto. Tuvo la pelota todo el tiempo el elenco brasileño, pero no se la cayó una idea . De todos modos, jugó muy cerca de Brey y la sensación de gol era muy grande.
Boca, por su parte, siguió luchando. Muchos futbolistas lucieron demasiado nerviosos. Ayrton Costa debió ser expulsado. También Lautaro Blanco repartió muchas patadas. Úbeda sacó a Tomás Aranda y metió a Nicolás Figal para armar una línea de 5 defensores.
Lo destacable para Boca fue que no sufrió pese a tener un hombre menos y a defenderse muy cerca de Brey. Solo una media vuelta de Kaio Jorge hizo trabajar al arquero . Sí, un par de pelotas paradas generaron algo de temor. O un disparo lejano de Keny Arroyo que casi se mete en el ángulo.
Y tal vez no ligó Boca porque el gol llegó sobre el final, cuando los hinchas que llenaron el Mineirao entraban en la etapa de desesperanza. Kaio Jorge marcó un gran pase a la espalda de Costa, Matheus Pereira puso un pase exacto y el centro al medio del delantero encontró en soledad al ingresado Néiser Villarreal que tocó al gol .
El final fue más propio de una eliminación que de una tercera fecha de zona de grupo. Ya durante el duelo se había mostrado nervioso Boca. Todo se potenció en el final cuando todos los futbolistas fueron a buscar a Matheus Pereira, que festejó con algo de burla. Lo corrieron Paredes, Costa, Di Lollo y Brey. Se metieron los futbolistas locales y un montón de colaboradores. Los tumultos se armaron en distintos sectores del campo de juego. Pero no pasó de empujones y de insultos. No hubo sanciones de Ostojich.
Perdió Boca en Belo Horizonte y se le cortó la racha de juegos sin derrotas . El juego le debe servir de experiencia a los de Úbeda. No está mal pelear porque es necesario. El tema es cuando se pelea más de lo que se intenta jugar.
Estimados socios, socias e hinchas: Nos pone muy felices compartir con ustedes un nuevo avance muy importante en relación con los nuevos accesos al estadio, que contemplan la construcción de cuatro torres de circulación y puentes peatonales. En el día de hoy, el Club recibió la… pic.twitter.com/ZXZbGsIJxq
Según informó la dirigencia el pasado jueves, 53 mil de las 60 mil entradas están destinadas a los hinchas locales, mientras que 4 mil corresponden a los visitantes. El resto, será el espacio libre que dividirá a ambas hinchadas para evitar el contacto, por lo que se espera una noche de copa a puro color. Lo curioso, es que es la primera vez en el año que Cruzeiro consigue agotar la capacidad del Mineirão.
PRIMEROS HINCHAS DE BOCA pic.twitter.com/lpb7LcqLkn
Una publicación compartida de Diario Xeneize (@diarioxeneize)
La última vez que el colegiado uruguayo fue el encargado de impartir justicia en un partido de Boca Juniors fue en 2021, en el duelo ante Atlético Mineiro por los octavos de final de la Copa Libertadores. Tras varias polémicas, la serie se definió en la tanda de penales y el conjunto brasileño se quedó con el triunfo, lo que desató una batalla campal en los vestuarios que terminó con graves sanciones para el equipo de la ribera.
¡Estamos! 🏆👊 📍Belo Horizonte pic.twitter.com/YQpAXDVj4I
Matheus Cunha; Kauã Moraes, João Marcelo, Jonathan, Kaiki Bruno; Lucas Romero, Gérson, Keny Arroyo, Bruno Rodrigues, Christian; y Kaio Jorge. DT: Artur Jorge.
Leandro Brey; Marcelo Weigandt, Lautaro Di Lollo, Ayrton Costa, Lautaro Blanco; Leandro Paredes, Milton Delgado, Santiago Ascacíbar, Tomás Aranda; Miguel Merentiel y Adam Bareiro. DT: Claudio Úbeda.
Redactor de la sección Deportes
Fuente:
Clarín
GENERAL JUAN MADARIAGA El Tiempo

.jpg)

Redes