Home Ads

Poner piedra pómez en la maceta del potus: para qué sirve y por qué lo recomiendan


Home Ads

Home Ads

Colocar piedra pómez en las macetas permite solucionar un problema que afecta a muchas personas que tienen un potus en sus casas. Esta roca tiene una estructura muy porosa que contribuye a mejorar la calidad del sustrato y a evitar que las raíces de las plantas de interior se pudran por exceso de humedad.

Cuidar un jardín, las plantas del balcón o las que se colocan dentro de los ambientes del hogar presenta muchos desafíos, como encontrarles el lugar adecuado en relación a la luz solar, hallar la frecuencia de riego justa y evitar que la tierra acumule agua innecesariamente.

Si bien todas las macetas vienen con unos pequeños agujeritos en la base, que sirven para drenar el excedente de riego, muchas veces el líquido no circula correctamente y se estanca a mitad de camino, lo cual representa un serio riesgo para la salud de las plantas. En ese punto es cuando entra en juego la efectividad de la piedra pómez.

La piedra pómez es especialmente útil para mejorar el sustrato de las macetas porque su fisonomía porosa hace que el exceso de agua fluya fácilmente fuera de la tierra y hacia los agujeros de la base. Esto reduce el riesgo de que las raíces del potus se mantengan en agua estancada, un escenario que inevitablemente desembocaría en su pudrición con el paso del tiempo.

Afortunadamente para todos aquellos que tengan uno de esos ejemplares en sus hogares o jardines, esto se puede solucionar fácilmente con un poco de piedra pómez estratégicamente distribuida alrededor de la maceta. Esta roca también deja más espacios de aire dentro del sustrato. Es un detalle aparentemente insignificante, pero que resulta fundamental porque mejora la salud radicular al mantener a las raíces bien oxigenadas .

Un sistema radicular fortalecido y saludable hace que la planta se desarrolle mejor. Además, la piedra pómez evita la compactación del sustrato. Esto hace que el agua no permanezca atrapada. Por otra parte, a diferencia de otros materiales orgánicos, este elemento no se descompone y permanece estructuralmente estable por más tiempo, por lo que su accionar beneficioso para el drenaje continúa activo durante varios riegos.

Su aplicación es muy sencilla. Alcanza con mezclar una proporción de tierra y de piedra pómez para obtener todos sus beneficios. Algunos optan por una relación 10%-30% de esa roca ígnea volcánica por cada litro de sustrato. De este modo, si una maceta posee un litro de mezcla, se debe colocar entre 100 y 300 mililitros de piedra .

Otra opción habitual es poner una capa de piedra pómez en el fondo de la maceta antes de echar la mezcla para mejorar el drenaje hacia los agujeros.

El riego de un potus no sigue una fórmula fija, sino que depende del estado del sustrato y las condiciones de la planta. La regla general que recomiendan los expertos es esperar hasta que los primeros 2 ó 3 centímetros de tierra estén completamente secos antes de volver a regar. Esto asegura que la humedad esté en un nivel adecuado y evita el riesgo de pudrición de las raíces.

Como una planta muy resistente , muchos expertos coinciden en que un potus suele necesitar agua aproximadamente una vez cada 1 ó 2 semanas bajo luz indirecta media, aunque se debe dejar secar el suelo entre riegos. En verano, con más luz y calor, puede requerir riego más frecuente, mientras que en invierno la frecuencia baja porque la planta crece más lento y el sustrato tarda más en secarse.

Lo ideal es revisar la humedad de la tierra con el dedo antes de regar y ajustar según el ambiente. Así se adapta realmente el riego a lo que necesita el potus, en lugar de seguir un calendario rígido.


Fuente: TN


Home Ads

Home Ads
GENERAL JUAN MADARIAGA El Tiempo