
Lavarse el pelo forma parte de la rutina de muchísimas personas. Para algunos es un hábito diario, sobre todo después de hacer deporte o en días de calor. Sin embargo, cada vez más especialistas señalan que usar shampoo todos los días no siempre es lo más recomendable .
El motivo principal es que el cuero cabelludo produce aceites naturales que cumplen una función protectora . Esos lípidos ayudan a mantener el equilibrio de la piel y a proteger la fibra capilar.
Cuando el cabello se lava con demasiada frecuencia, sobre todo con productos fuertes, esa protección natural se elimina constantemente . Con el tiempo, esto puede provocar sequedad , debilitamiento del pelo , más frizz y una pérdida de brillo .
Además, algunos expertos advierten que puede aparecer el llamado “efecto rebote” . En ese caso, el cuero cabelludo responde produciendo más grasa para compensar la que se pierde con los lavados seguidos. El resultado es que las raíces se engrasan más rápido , lo que da la sensación de que el pelo necesita lavarse otra vez.
El propio cabello suele dar indicios cuando algo no está funcionando bien. Entre las señales más comunes aparecen:
En muchos casos, ese exceso de grasa en la raíz no tiene que ver con falta de higiene, sino con un desequilibrio del cuero cabelludo provocado por el lavado constante .
Los especialistas también remarcan que no existe una regla única para todos . La frecuencia ideal depende del tipo de cuero cabelludo, del grosor del cabello y de la rutina diaria de cada persona.
Por ejemplo, quienes tienen cuero cabelludo graso pueden necesitar lavarlo más seguido, mientras que las personas con cabello seco o sensible suelen beneficiarse de espaciar los lavados.
También influyen factores como el ejercicio, el clima, la contaminación o el uso de productos de peinado.
Cuando el lavado frecuente es inevitable, los expertos recomiendan tomar algunos recaudos para cuidar el cabello:
Fuente:
TN
GENERAL JUAN MADARIAGA El Tiempo

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