
El cuidado del jardín suele incluir trucos simples que aprovechan restos orgánicos de la cocina. En este contexto, una práctica cada vez más comentada es colocar cáscaras de ajo en la tierra.
Aunque muchas veces se descartan como residuo, las cáscaras de ajo pueden aportar beneficios concretos al suelo y a las plantas cuando se usan de forma adecuada.
De esta manera, se convierten en un recurso natural y accesible para fortalecer el cuidado del jardín sin recurrir a productos químicos.
No es necesario colocar grandes cantidades: una pequeña porción distribuida de forma pareja es suficiente para obtener beneficios.
Aunque es un truco sencillo y natural, conviene no abusar de la cantidad de cáscaras, ya que un exceso puede alterar el equilibrio del suelo. Además, es importante combinarlas con otros cuidados básicos del jardín, como el riego adecuado y la buena aireación de la tierra, para lograr plantas más sanas y resistentes.
Fuente:
TN
GENERAL JUAN MADARIAGA El Tiempo

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