
La Ceropegia woodii, conocida popularmente como “cadena de corazones” , es una planta suculenta colgante que ganó protagonismo en los últimos años gracias a su estética particular y su fácil mantenimiento.
Su mayor atractivo está en sus hojas pequeñas con forma de corazón , que crecen a lo largo de tallos delgados que pueden superar el metro de largo. El contraste entre el verde suave y los matices plateados le da un aspecto delicado y decorativo.
Es una planta que no invade ni desordena: cae con suavidad y acompaña el espacio.
Aunque muchos la asocian con plantas tropicales, en realidad es una suculenta , lo que significa que almacena agua en sus hojas y tallos. Por eso no necesita riegos frecuentes , tolera pequeños olvidos y prefiere que el sustrato se seque entre riegos. El exceso de agua es su principal enemigo.
Para que crezca sana y mantenga el color de sus hojas:
En condiciones adecuadas, puede crecer con rapidez y volverse más tupida con el tiempo.
Además de sus hojas llamativas, la Ceropegia woodii produce flores pequeñas y tubulares , menos vistosas pero muy originales. No siempre florece en interiores, pero cuando lo hace, sorprende.
También desarrolla pequeños tubérculos a lo largo de los tallos , que permiten reproducirla con facilidad.
Minimalista, romántica y versátil, esta especie se adapta a estilos modernos, rústicos o nórdicos. Es perfecta para repisas altas, bibliotecas, marcos de ventanas y balcones con reparo
Su caída natural crea un efecto visual liviano que suma sin sobrecargar.
Fuente:
TN
GENERAL JUAN MADARIAGA El Tiempo

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