
La lengua de suegra es una de las plantas favoritas para tener en casa, ya que es súper resistente y se adapta a cualquier rincón. En este sentido, hay un truco casero para implementar y que se mantenga saludable: clavar un palito de madera en la tierra de la maceta .
Si bien parece un detalle menor, este truco puede marcar la diferencia y evitar los errores más comunes en su cuidado.
El objetivo principal es controlar la humedad del sustrato . La lengua de suegra es muy sensible al exceso de agua y, si te pasás con el riego, podés arruinar la planta.
El método es sencillo: antes de regar, clavá un palito de brochette o uno de madera en la tierra y dejalo unos minutos. Al sacarlo, vas a poder ver:
Para interpretarlo, debés ver si el palito sale seco, es momento de regar. Si sale con tierra oscura y húmeda pegada, conviene esperar.
La lengua de suegra almacena agua en sus hojas y prefiere la sequía antes que el exceso de humedad. Si te pasás con el agua, pueden aparecer problemas como hojas blandas o amarillentas, olor feo en la tierra o pudrición de las raíces.
Por eso, controlar la humedad es fundamental , sobre todo en otoño e invierno, cuando la tierra tarda más en secarse.
No hace falta dejar el palito clavado todo el tiempo. Usalo como herramienta de control antes de cada riego . En interiores, la lengua de suegra suele necesitar agua cada 10 a 15 días, pero esto puede variar según la temperatura y la luz del ambiente.
Fuente:
TN
GENERAL JUAN MADARIAGA El Tiempo

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