
Con el paso del tiempo, las almohadas suelen acumular manchas amarillas que se generan por el sudor, los aceites del cuerpo y el polvo. Si bien quitarlas parece todo un desafío, existe un truco casero que puede solucionar este problema fácilmente: ponerles limón .
Este ingrediente, gracias a su ácido cítrico, ayuda a descomponer las manchas incrustadas en las fibras de la almohada, sin necesidad de usar productos químicos agresivos. Además, sus propiedades antibacterianas y antifúngicas eliminan bacterias y hongos que se acumulan con el uso diario.
Por otro lado, el aroma natural de esta fruta deja un olor fresco y agradable , ideal para renovar la sensación de limpieza en el dormitorio.
Fuente:
TN
GENERAL JUAN MADARIAGA El Tiempo

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