Quiso violarla, intentó besarla y ella le arrancó la lengua de un mordisco



Un hombre abusó de una mujer en el interior de un comercio de la ciudad de Quimilí, en Santiago del Estero, pero no contó con la instintiva defensa de la víctima, quien detuvo el ataque sexual al arrancar parte de la lengua del agresor, de un mordisco.

La joven cerraba el comercio donde trabajaba la noche del 25 de abril, cuando un sujeto encapuchado se acercó al local y le insistió para que le vendiera unas zapatillas, porque supuestamente debía realizar un viaje.

Después de negarse inicialmente, la víctima accedió a la solicitud, pero estaba claro que se trataba de una burda excusa. Una vez dentro del comercio, el hombre la hizo retroceder hacia un sector alejado de la calle, la amenazó con un cuchillo y comenzó a tocarla por debajo de su ropa.

Pero al momento de intentar besarla, el agresor se llevó una sorpresa, porque la joven aprovechó la ocasión para morderle la lengua con una intensidad tal que le arrancó un pedazo.

El abusador, según trascendió, sintió un profundo dolor pero no se dio por vencido e intentó proseguir con el abuso, pese a que de su boca salía una buena cantidad de sangre, producto de la lesión que le había provocado la joven al momento de su defensa.

Al no poder continuar, el hombre intentó llevarse dinero de la caja del comercio, pero la mujer, con extrema valentía pese a la situación traumática que estaba atravesando, volvió a enfrentarlo e impidió que cumpliera ese cometido.

El delincuente alcanzó a llevarse el celular de la trabajadora pero en su huida fue divisado por un particular que lo vio salir del local en actitud sospechosa y dio aviso a la policía.

La detención del abusador

Personal de la Departamental 12 y de la División Robos y Hurtos se acercó hasta el comercio, donde encontraron el pedazo de lengua arrancado del agresor.

Luego se inició la búsqueda del sujeto, que se extendió por varias horas. El abusador fue detenido finalmente en un hospital local al que se acercó para curar las lesiones sufridas en la lengua.

Fue lo extraño de esa herida lo que llamó la atención de los trabajadores de ese centro de salud, quienes decidieron dar aviso a las autoridades policiales para que, si correspondía, pudieran consumar la detención del hombre.

En los últimos días, Martín Silva, representante del Ministerio Público Fiscal, solicitó la prisión preventiva del delincuente ante el juez de Control y Garantías para la Circunscripción Capital, Rodolfo Améstegui.

El atacante quedó imputado por los delitos de robo calificado por el uso de arma blanca y abuso sexual simple.