CRIMEN DE LUCIO DUPUY: El abuelo del niño pide la condena de la madre y su pareja: “La Justicia está en deuda con nosotros”




“La Justicia está en deuda con nosotros”, afirma Ramón Dupuy, el abuelo de Lucio, el niño de 5 años asesinado a golpes en Santa Rosa, La Pampa, en noviembre de 2021, hecho por el que están detenidas, desde entonces, la madre del chico, Magdalena Espósito Valenti, y su novia, Abigail Páez. Ramón espera que el tribunal, a cargo del juez de Control Daniel Ralli las declare culpables por la muerte de su nieto. “Nuestro pedido es el de prisión perpetua para ambas”, dijo a LA NACION.

La última vez que Ramón vio a su nieto con vida fue hace casi un año. Precisamente, el Día del Padre: “Fue el mejor y más lindo regalo que me hizo mi hijo. Ese día lo trajo a Lucio desde Santa Rosa a General Pico”.

De sus 8 nietos, Lucio era el único varón. “Son 7 princesitas y él era el rey. ‘Lucito’ era un amor, no hacía berrinches ni nada. Nunca lloraba. Dónde te veía, te abrazaba. Nos entendíamos con la mirada. Para mí, era y va a seguir siendo un ángel”, expresó Dupuy.



Para él no hay palabras que alcancen para definir a Magdalena Espósito Valenti y a Abigail Páez, ni mucho menos para describir lo que sufrió este niño que a los 5 años murió, según la investigación, producto de las torturas a los que lo habrían sometido su madre y la novia, a quienes la Justicia de La Pampa había otorgado la tutela.

“Lucio nunca dio ningún signo de lo que le pasaba. Si él me hubiese dado una mínima señal de lo que estaba sucediendo, yo te puedo asegurar que, si era necesario, me iba caminando los 140 kilómetros que hay entre mi casa y Santa Rosa para buscarlo” lamentó.

Profundo dolor

A seis meses de la aberrante muerte de su nieto, asegura que es terrible el momento que está pasando su familia y afirma que el entorno familiar está muy dolido por la pérdida, a tal punto que Cristian, el padre del niño, se encuentra bajo tratamiento psiquiátrico, con una profunda depresión. Aun así, los Dupuy no pierden la esperanza de que se haga justicia. En ese sentido, convocaron a una marcha que se realizará en General Pico el sábado 25 de junio, a la que, además, se sumará gente en distintos puntos del país.

“La Justicia está en deuda con nosotros desde el momento en el que la jueza Ana Clara Pérez Ballester le dio la tutela de Lucio a quienes terminaron matándolo. Es por eso que ahora esperamos que el juez que lleva la causa haga lo que tiene que hacer y den una condena ejemplar a las dos asesinas de mi nieto. Nuestro pedido es el de prisión perpetua para ambas. Que se cumpla, o no, va a depender del tribunal”, dijo el abuelo de la víctima.



Para el abogado de la querella, José Mario Aguerrido, si bien el período de prueba no está cerrado, hay suficientes elementos probatorios para considerar a las dos imputadas como culpables del asesinato del niño. Su expectativa es que antes de fin de año se arribe a una condena donde se les aplique la pena máxima a ambas mujeres.

Lucio fue asesinado el 26 de noviembre de 2021. Murió a golpes. Por el hecho fueron arrestadas Magdalena Espósito Valenti y Abigail Páez, que hoy se encuentran detenidas en el Complejo Penitenciario I de San Luis.

Según la autopsia, en el momento de su muerte, el niño presentaba politraumatismos en distintas partes del cuerpo, lesiones producto de quemaduras de cigarrillos, mordeduras y hemorragia interna en varios órganos, producto de los golpes y abusos que recibía. Tras concluir su trabajo, el médico a cargo del análisis forense, Juan Carlos Toulouse, reconoció que el caso lo conmovió: “En mis casi 30 años de profesión nunca vi algo así”, afirmó.

Según detalla el expediente, Lucio había recibido, previamente, atención médica en cinco oportunidades por distintas lesiones, algo que hoy revela el constante maltrato que el niño vivía a diario. Por ejemplo, el 5 de diciembre de 2020 había sido atendido en el Hospital Molas, de Santa Rosa, donde se le detectó una fractura de muñeca y mano y de los huesos del carpo. Poco después, el 22 de enero de 2021, fue tratado en una salita del barrio Atuel por traumatismos, por los golpes que recibía. Luego, a las pocas semanas, otra vez fue atendido por los médicos del hospital Evita, también por traumatismos y una herida.



Según los informes psicológicos, ambas mujeres asesinaron a Lucio por una cuestión de “odio de género” y porque veían en el niño una amenaza para la pareja. Para los investigadores, las asesinas presentan rasgos perversos en los que se destaca el rechazo a los hombres.

Un hecho que no deja de llamar la atención en este caso es que, la madre del chico dejó durante casi dos años a Lucio al cuidado de su familia paterna para irse de viaje con su novia. Pasado ese tiempo regresó a La Pampa y reclamó la tenencia. La jueza Ana Clara Pérez Ballester, del Juzgado de la Familia y del Menor N°1 de General Pico, le otorgó a Espósito Valenti la guarda del niño.

Para Ramón Dupuy, el hecho de pensar que la Justicia haya actuado de esa manera lo indigna: “En ese momento la jueza firmó la sentencia su muerte de mi nieto”, concluyó.