¿Qué fue de la vida de Fabrizio Cagnin, el hijo de Gilda que sobrevivió al accidente en el cual murió la cantante?

Este 7 de septiembre se cumple un nuevo aniversario de la muerte de Gilda. Pasaron 25 años de la partida de popular cantante, quien falleció en un trágico accidente donde también perdieron la vida su madre y su hija Mariel Cagnin, además de tres de sus músicos y el chofer.

Uno de los sobrevivientes fue Fabrizio Cagnin, su hijo menor y único heredero. En ese entonces el pequeño tenía 8 años y acompañaba a su hermana y mamá cuando un camión embistió al colectivo en el kilómetro 129 de la ruta 12. La cantante estaba separada desde hacía años de su ex marido Raúl Cagnin.

Tras la tragedia, Fabrizio tuvo que crecer sin la presencia de su madre, pero con todos sus recuerdos y su voz en cada una de sus canciones.

“Las encuentro siempre a mi lado. En una foto, una anécdota, en mis hijas que hablan de ustedes como si viviesen a una cuadra y eso me llena de alegría”.

Escribió el muchacho en redes sociales un día de la madre.

El hijo de la artista fue quien aprobó la realización del filme Gilda, no me arrepiento de este amor de 2016 y también colaboró tanto con la historia como en proveer material de archivo de fotos inéditas de su madre, que aún siguen disponibles en el Instagram del film.

En la actualidad, Fabrizio tiene 40 años y dos hijas con su pareja, Brenda, y ambos supervisaron cada detalle de la película protagonizada por Natalia Oreiro. Siempre mantuvo un perfil bajo y se negó a los reiterados pedidos de entrevistas.

Según contó la directora de la biopic, Lorena Muñoz, lo visitó en su casa con una grabación de la actriz y cantante uruguaya interprentado canciones de Gilda y una carta: 

"La escribimos las dos, contándoles que nos sentíamos muy identificadas con su madre. Y fue después de eso que Fabrizio nos firmó los derechos y comenzamos el camino de la producción y el de la parte creativa".


 

¿Cómo murió Gilda?

Miriam Alejandra Bianchi, su verdadero nombre, había estudiado para maestra jardinera y profesora de educación física, pero siempre tuvo un sueño: ser cantante.

Un día decidió dar el paso y comenzó una carrera artística que la convirtió en una ídola popular y hasta una santa para algunas personas. Todo comenzó cuando leyó un aviso en un diario donde pedían vocalistas para un grupo musical y cuando escucharon su voz no lo dudaron.

Su carrera fue breve, pero muy exitosa. Su primer disco, De corazón a corazón, se publicó en 1992 y su último material, Corazón Valiente, salió en 1995: vendió millones de discos, llenó bailantas y sus canciones siguen más vigentes que nunca.

Su muerte fue abrupta e inesperada. El 7 de septiembre de 1996, se dirigía a Chajarí, en el norte de Entre Ríos, pero el show nunca se produjo. A la kilómetro 129 de la Ruta Nacional 12, un camión embistió al autobús donde viajaba, falleciendo junto a su madre, su hija mayor, tres de sus músicos y el chófer del ómnibus.

Tenía 34 años, pero ya es eterna. En el lugar donde ocurrió el accidente fatal, sus fans montaron el santuario de Gilda, en el cual se conserva también el colectivo en el que viajaba la cantante. Desde antes de su muerte, muchos fanáticos le atribuyen la condición de santa popular, ya que sostienen realizó varios milagros.



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