Soraya Syczok, una madre soltera de 30 años, recurrió a las redes sociales en un momento de desesperación. En julio de este año, recibió un diagnóstico que la desbordó: tiene cáncer de mama en etapa 3, y no ha podido comenzar el tratamiento.
Abrumada por la imposibilidad de conseguir turnos médicos, se vio obligada a cumplir con los estudios por la vía privada, pero no podía costear los montos.
Después de dar a luz a su hija Luna, en 2023, Soraya Syczok sintió una pelotita en la mama derecha y los especialistas que la examinaron le indicaron que solo era “un conducto de leche obstruido”.
Ella siguió las instrucciones y se daba masajes en el seno, pero el extraño bulto empezó a crecer. “Empecé a tener dolores, me daban calambres y sentía que me estaban estrujando el pecho”, relató en diálogo con TN . Ante una segunda consulta, le aseguraron que tenía “una displasia mamaria” -una afección benigna caracterizada por cambios en los tejidos de la mama-.
Segura del diagnóstico de los médicos, Soraya no insistió en hacerse estudios, hasta que los síntomas cambiaron. El febrero de este año, mientras visitaba a su padre en Corrientes, el malestar se volvió insoportable. “No podía pasarme el jabón porque me dolía mucho”, recordó.
El ecógrafo que la atendió en un hospital correntino le aconsejó capturar la imagen del absceso y acudir con una ginecóloga. Sin embargo, la especialista descartó nuevamente la alerta. “Me dijo ‘no te voy a operar porque eso es chiquito’. Ni siquiera me dio opción y no me hizo más estudios. Me recetó paños de agua fría y caliente, ibuprofeno y una pastilla para cortar la lactancia”, aseguró Soraya.
Una publicación compartida por Soraya Syczok 💐 (@sorayasyczok)
Ya de regreso en Buenos Aires, comprendió que debía buscar una nueva opinión. “Me pasaba que, mientras dormía, me levantaba en la madrugada con calambres. No podía usar corpiño, ni hacer actividad física”, detalló.
El “bultito” se había convertido en un nódulo grande. También le encontraron uno en la axila derecha. Tras el diagnóstico, en julio de este año, comenzó la búsqueda de un oncólogo y un centro de salud donde pueda hacerse los estudios requeridos para una inminente operación . Además, la Municipalidad de Tres de Febrero le pide la firma de un oncólogo para entregarle la medicación.
Cada vez que encontraba un especialista, le cancelaban hasta “dos horas antes de la cita”. Estaba corriendo contra el tiempo y no conseguía respuestas. “No me están dando turnos médicos para nada” , lamentó Soraya.
La angustia sobrepasó los límites cuando finalmente encontró un especialista que le dio un pronóstico oscuro: “Me dijo ‘si no conseguís turno, lo tenés que pagar. Lo tenés que hacer ya, porque si no, vas a tener una vida miserable’”.
Soraya no tiene obra social ni prepaga, por lo que necesitaba pagar por dos exámenes para poder avanzar: un ecocardiograma y un centellograma óseo .
“Trabajo medio turno en un supermercado como fiambrera, pero no me alcanza . No había chance de nada”, lamentó. El trabajo en negro, a pesar de tener un horario que le permite cuidar a su nena, no le permite costear el alquiler, impuesto y dos estudios complejos.
“Seguí insistiendo en conseguir turnos, hasta que me largué a llorar en el trabajo porque no podía juntar la plata y estaba entrando en crisis”, aseguró. Uno de sus colegas la vio y, tratando de animarla, le sugirió que hiciera un video para recaudar fondos.
Una publicación compartida por Soraya Syczok 💐 (@sorayasyczok)
Ella “sentía vergüenza” por tener que pedir ayuda, pero ya había agotado todas las posibilidades durante tres meses. El último intento fue contar su historia con la esperanza de recibir la solidaridad de la comunidad.
“Estoy teniendo dificultades para conseguir turnos en la Salud pública. Realmente estoy haciendo todo, pero no me queda otra opción que hacerlo de manera privada, y eso es un monto con el que no cuento”, comenzó en el primer video de auxilio.
“Soy mamá soltera. Trabajo, como todos, para sobrevivir, entonces tengo que pedir ayuda para poder recaudar, hacerme los estudios y poder comenzar con la quimioterapia”, sostuvo.
Su caso conmovió a los internautas y ya recibió miles de comentarios de aliento, oraciones y consejos. Sobre todo, la joven madre logró juntar el dinero para hacerse los dos estudios importantes para la operación y varios especialistas la contactaron para ofrecer sus servicios sin costo.
Este miércoles, le realizarán el ecocardiograma y pronto le darán un turno para el centellograma óseo. Además, este lunes 2 de noviembre -el mismo día en que su hija Luna cumple los tres años- tiene turno con un oncólogo en el Hospital Marie Curie. “Fui y me atendieron superrápido”, confirmó.
Soraya reconoció el temor de que su video no tuviese la repercusión necesaria, pero encontró una red solidaria que sigue aportando. “Anímicamente, me siento muchísimo mejor porque la gente me está ayudando un montón”, celebró.
Fuente:
TN
GENERAL JUAN MADARIAGA El Tiempo
.jpg)
Redes