En ningún país la adopción es fácil. En Argentina es necesario anotarse en el Registro Único de Aspirantes a Guarda (RUAGA). Puede ser en la Ciudad de Buenos Aires o en juzgados de familia provinciales . En la primera etapa, hay que reunir la documentación necesaria. Una vez que se aprueba el legajo, los datos del aspirante entran a un registro nacional, cuyos datos están a disposición de todos los juzgados . Luego de un tiempo indefinido los jueces podrán asignar un niño a una familia.
“Cuando nos inscribimos en el Registro de Adopción lo hicimos con la ilusión de recibir a dos niños. Creíamos que ese era nuestro proyecto de familia. Sin embargo, poco después conocimos su historia y supimos que esos dos hermanitos tenían tres hermanos más. Ese día todo cambió”, dicen Marina y Ángel Mangas, padres adoptivos de los niños. Viven en Henderson, un pueblo de nueve mil habitantes de la provincia de Buenos Aires . “Los chicos nos preguntaron cuándo iban a vivir los cinco hermanos juntos. Desde ese instante nuestro mayor sueño es volver a reunir a los cinco hermanos”.
Las inscripciones para adoptar están decayendo en esta década en un 80%, según la Dirección Nacional del Registro Único de Aspirantes a Guarda con Fines Adoptivos. La baja en el número de postulantes inscriptos para adoptar en la Argentina responde a causas culturales, económicas y sociales, explica Natalia Florido, directora de la Red Argentina por la Adopción y la Fundación Juanito. Florido señala que aún persiste la preferencia por niños pequeños, cuando la realidad en los hogares convivenciales muestra una mayoría de niños mayores a siete años, grupos de hermanos y adolescentes.
“ Para hacer realidad este sueño hoy buscamos una empresa, una fundación, una institución o personas que puedan orientarnos o ayudarnos . Tal vez exista un programa, un crédito o una iniciativa que nos permita ampliar nuestro hogar y reunir definitivamente a estos cinco hermanos. Hoy vivimos con una enorme angustia. Los dos hermanitos están en convocatoria pública de adopción. Eso significa que existe la posibilidad de que otra familia los adopte y que queden separados para siempre de sus hermanos. Recién el día que estemos todos juntos nuestra felicidad estará completa”, concluyen Marina y Ángel.
“ La adopción tiene un montón de colores y sombras. La mayoría son chicos grandes y no bebés, y el adulto tiene miedo al niño que ya tiene una historia, que ya está formado ”, dice Natalia Florido, directora de la Red Argentina por la Adopción y la Fundación Juanito. Nueve de cada diez personas inscriptas buscan bebés, según la Red Argentina de Adopción.
Los padres postulantes deben anotarse en la página web del Registro Único de Aspirantes a Guarda (RUAGA). Desde los 25 años los candidatos pueden anotarse en el listado oficial. “Ha habido algunos casos en los cuales se ha hecho todo muy rápido y después vienen las devoluciones de los chicos, lo que representa un impacto altamente perjudicial para el niño. Ser padres es una responsabilidad para toda la vida”, insiste Florido.
Fuente:
TN
GENERAL JUAN MADARIAGA El Tiempo
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