
La muerte de un familiar puede generar una situación inesperada para sus allegados: incluso cuando existe un vínculo directo con la persona fallecida, retirar dinero de su cuenta bancaria puede traer consecuencias legales .
La abogada Tatiana Dragonetti explicó el escenario en un video publicado en sus redes sociales y puso el foco en una situación frecuente: qué ocurre cuando un padre, cónyuge u otro familiar muere y sus allegados intentan utilizar el dinero que tenía depositado para afrontar gastos inmediatos.
“ Si se murió tu papá, vas al banco a sacar la plata para pagar el velorio y te dicen que no podés hacerlo . ¿Sabés por qué?”, planteó la especialista. Según explicó, una vez producido el fallecimiento, el dinero y los demás bienes que pertenecían a la persona pasan a formar parte de la sucesión. Por eso, el hecho de ser hijo, cónyuge o haber convivido durante años con el fallecido no habilita automáticamente a retirar fondos de sus cuentas .
“ No importa que seas cónyuge, hijo o que hayas convivido 20 años con esa persona ”, sostuvo Dragonetti. Y agregó: “ Sacar plata de la cuenta de un fallecido sin autorización judicial puede traerte problemas, incluso si sos heredero y esa plata te iba a tocar igual ”.
Uno de los puntos que genera mayor confusión es que una persona puede haber tenido acceso habitual a la cuenta del fallecido. La abogada mencionó algunos de los argumentos que suelen aparecer en estas situaciones: “Yo pagué el sepelio con esa plata”, “yo tenía tarjeta adicional” o “yo sabía la clave del homebanking”.
Sin embargo, según explicó, esas circunstancias no convierten automáticamente al familiar en titular de los fondos ni le permiten disponer con libertad del dinero después del fallecimiento. La cuestión central es que, con la muerte del titular , los bienes quedan sujetos al proceso sucesorio y será necesario determinar quiénes son los herederos y qué parte corresponde a cada uno .
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Dragonetti resumió la situación con una frase contundente: “ El banco no reparte nada por las suyas ”.
Esto significa que la entidad bancaria no puede decidir por cuenta propia quién debe recibir los fondos que pertenecían al fallecido. Para disponer del dinero será necesario atravesar las instancias correspondientes de la sucesión y acreditar quiénes tienen derechos sobre la herencia .
La situación puede resultar problemática cuando la familia necesita dinero de manera inmediata para afrontar el funeral, el sepelio, gastos de la vivienda u otras obligaciones.
Fuente:
TN
GENERAL JUAN MADARIAGA El Tiempo
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