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La misteriosa vida de la esposa del CEO de Anthropic que fue borrada de Internet

“Perdona, ¿quién sos?”, escribió el inversor y pedófilo Jeffrey Epstein en un email a Camilla Clark en 2012. Cuatro años antes, se había declarado culpable de prostitución de menores. Clark pretendía que Epstein invirtiera en su empresa de “porno de lujo”, que aspiraba a un público femenino en una industria pensada para los hombres y que tenía como lema “intelectualmente promiscuas”.

Cami Clark es también la esposa desde 2022 de Dario Amodei, presidente ejecutivo de Anthropic, cuya salida a Bolsa este otoño puede convertir a la pareja en una de las más ricas de Silicon Valley. Este viernes, dos medios estadounidenses, el Wall Street Journal y The Information , publicaron dos largos perfiles de Clark.

El estado civil de Amodei era un misterio público hasta hace unos meses y el rastro digital de Clark en internet es casi nulo. Claude, el célebre chatbot de Anthropic, tampoco sabía que Amodei estaba casado y mucho menos quién era Clark: “Acabas de comprobar en directo que Claude no sabía nada de ella”, responde el modelo sobre la pareja. Según el Journal , “se han hecho esfuerzos para suprimir referencias a ella que había en internet”.

Clark, nacida en 1979 en Reno, Nevada, y cuatro años mayor que Amodei, ha tenido un tortuoso camino hasta la actual cima de la IA. Se casó a los 20 años con un arquitecto de 64, de quien s e divorció tres años después. Nunca se recibió en la universidad, se mudó a San Francisco en 1999 y desde entonces trata de escalar social y empresarialmente en uno de los rincones más privilegiados del mundo. Incluso tuvo que declararse en bancarrota en una ocasión.

Tras su fracaso con el porno de lujo, intentó montar una app de “dieta social” que convirtió en una empresa de salud femenina con IA, que integra datos personales de móviles, tarjetas de crédito, GPS y pulseras.

La agitada vida de Clark es una muestra de la compleja combinación de habilidad social, amistades peligrosas, inteligencia y resistencia que se necesita para hacer una larga carrera en el sector tecnológico actual.

Un célebre agente literario, John Brockman, fue quien la presentó a Epstein en 2011. “Deberías quedar para cenar con mis niñas, Cami y Michelle. Están en Los Ángeles, consiguiendo dinero para una peli porno enfocada al mercado femenino”, escribió Brockman. Entonces Clark le mandó su celular e invitó a cenar a Epstein. Un año después fue cuando intentó conseguir el dinero para su proyecto porno, que al principio Epstein no recordaba. “No puedo hacer sexo para la tele”, fue la respuesta final del pedófilo.

Anthropic se presenta en el mundo de la IA como el laboratorio prudente, que antepone la seguridad al ritmo comercial. Amodei ha construido su perfil advirtiendo de los riesgos catastróficos de la IA, hasta el punto de enfrentarse al Pentágono y Trump por la vigilancia masiva y armas autónomas. Esta imagen quedará ahora algo tocada con las revelaciones sobre su mujer.

En 2014, Clark conoció a Amodei y empezaron su relación. Entonces Amodei era un investigador postdoctoral en la Universidad de Stanford, que entró en OpenAI solo en 2016. Clark había sido pareja de Eric Schmidt, entonces presidente ejecutivo de Google, entre 2011 y 2014. Schmidt, 25 años mayor que ella y casado en una conocida relación abierta, fue quien presentó a la pareja. Schmidt fue también uno de los primeros inversores en Anthropic cuando Amodei, su hermana y otros ingenieros dejaron OpenAI para crear la nueva empresa.

Desde entonces, según los medios estadounidenses, Clark se ha convertido en una de las principales asesoras privadas y defensora de Amodei. Su capacidad social ha acercado al empresario a algunos de los grandes inversores de Silicon Valley. Poco después de la prohibición de Mythos Preview por parte de la Casa Blanca, Clark comió con Ivanka Trump en una conferencia a la que asistió con su marido.


Fuente: La Nación


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