
La del martes pasado, abrazado al presidente Javier Milei y su sucesor, Diego Santilli , fue la foto clave del último baile de Manuel Adorni en lo más alto del poder. Saludado por los ministros, funcionarios y legisladores –llamó la atención el abrazo y beso con la jefa de los senadores libertarios, Patricia Bullrich , una de las más firmes impulsoras de su salida del Gobierno- Adorni dio las hurras y volvió al extremo bajo perfil que se autoimpuso desde que se iniciaran las pesquisas judiciales y periodísticas en torno a su crecimiento patrimonial.
En los pasillos de la Casa Rosada, los mismos por los que solía circular el ya ex jefe de gabinete, subsisten las dudas sobre el devenir de la causa judicial que lo involucra y una certeza: habrá más capítulos en la investigación judicial que encabezan el juez federal Ariel Lijo y el fiscal Gerardo Pollicita que involucren a empleados bajo su mando en los dos años y medio en los que Adorni fue sucesivamente vocero presidencial, candidato a legislador porteño y jefe de gabinete. Viejos conocedores del movimiento en despachos y oficinas dan fe de al menos una reunión, días antes de terminar su mandato, entre Adorni y varios empleados, varios de ellos con sueldos más que modestos, pero vinculados con las idas y vueltas habituales de Balcarce 50. Nadie sabe, ni quiere saber, el contenido de esos diálogos con empleados de bajo rango, convocados por Adorni a su oficina en la planta baja de la Casa Rosada, la misma que hoy utiliza Santilli.
Quienes conservan un buen recuerdo del jefe de gabinete en la Casa de Gobierno sostienen que sólo se trató de cálidos encuentros en modo despedida, aunque los mal pensados suponen otro tipo de intercambios, destinados a mejorar (o al menos, a no empeorar) su situación judicial. Lo cierto es que la lista corta que hasta ahora conforman la ex secretaria de Adorni, Gisela Kocsis; el entonces coordinador de Información de Gobierno, Luis Enrique Ajulu; y la directora general de Actividades Presidenciales, Laura Schiuma , empleados cercanos al ex jefe de gabinete y que le prestaron a Adorni su tarjeta para realizar compras personales (y lo declararon en sede judicial) podría ampliarse en los próximos días y semanas, abriendo un panorama judicial hasta ahora incierto.
Contento por el crecimiento de su amigo y socio político desde hace tres décadas, Cristian Ritondo disfrutó en los últimos días del ascenso de Diego Santilli a la jefatura de gabinete. Al jefe del bloque de diputados de Pro se lo vio sonriente y distendido en la Casa Rosada, mientras Santilli se preparaba para jurar ante el presidente Javier. Tan relajado estaba Ritondo que varios testigos escucharon su voz aguardentosa, desde la cuarta fila de asientos en el salón Blanco, con una broma de alto contenido político.
“Al final, el único de La Libertad Avanza soy yo, los demás son de Pro”, bromeó Ritondo, ante la risa de los ocupantes de las primeras filas, entre quienes se encontraban Federico Sturzenegger , Luis Caputo , Santiago Bausili , Patricia Bullrich y Pablo Quirno , entre otros funcionarios con pasado macrista. “Para el Pro es muy importante que Diego esté ahí”, dijo Ritondo al término del acto, como para aclarar que, a pesar de su cercanía con el nuevo jefe de gabinete, sigue en el equipo amarillo.
“A partir de hoy comienza la cuenta regresiva para que termine el gobierno de Gildo Insfrán ”, se entusiasmó el presidente del Comité Nacional de la UCR, Leonardo Chiarella , ante el esperanzado aplauso de una platea afín. El sábado por la noche, Chiarella estuvo en la asunción de las nuevas autoridades del radicalismo formoseño, dispuesto a darle batalla al eterno gobernador peronista, que cumple el año próximo cuatro décadas ininterrumpidas en el poder formoseño y no tiene pensado retirarse.
Entre sándwiches de pata de ternera, los radicales eligieron a la diputada provincial Agostina Villaggi como la nueva titular partidaria en el feudo de Insfrán, aunque como era de esperar el recambio tuvo nulo eco en los medios locales. Parte de una oposición dividida, y en muchos casos con lazos con el veterano caudillo, el radicalismo apuesta a la Corte Suprema, que tiene en sus manos el planteo que hizo Villaggi contra la reelección indefinida del gobernador, que Insfrán hizo aprobar el año pasado.
El peronismo de Entre Ríos vive momentos turbulentos. El veterano intendente de la localidad de Santa Elena, Domingo Daniel Rossi , había denunciado que lo querían “expulsar del Justicialismo por criticar a la conducción y pedir elecciones partidarias limpias, pero no expulsan a (Edgardo) Kueider ”, comparó Rossi en X, en referencia al exsenador entrerriano, que fue detenido en Paraguay con más de 200 mil dólares sin declarar.
El año pasado, Rossi había denunciado aportes ilegales para la campaña interna y había apuntado a la conducción. Sin embargo, las quejas y las denuncias no frenaron la decisión. El Congreso Provincial del PJ terminó por expulsar, días atrás en un congreso realizado en Paraná, al intendente junto a otros dirigentes, que replicaron que fueron echados “por denunciar la corrupción”.
El castigo de los jefes del partido al intendente profundizó el revuelo interno. “Un peronista no puede ponerse con una tarjeta roja o amarilla en la puerta del partido”, cuestionó el exdiputado Marcelo Casaretto , pre candidato a gobernador en 2027, en tono futbolero. La crisis peronista en tierras entrerrianas todavía está lejos de desaparecer.
Pasado su debut como portavoz presidencial –tuvo su primera conferencia de prensa en Casa Rosada el martes pasado- Adrián Ravier proyecta sus días de trabajo, aunque desde su pago chico, La Pampa, llegan noticias no del todo cómodas. El juez federal Juan José Baric no aprobó el balance partidario de 2024 y abrió una causa penal a la pasada conducción de La Libertad Avanza, hoy encabezada por el propio Ravier en La Pampa.
Si bien Ravier tomó la conducción recién el año pasado, la novedad podría complicar la recaudación para la campaña de 2027 , en la que el portavoz presidencial es número puesto como candidato a gobernador.
Concentrado en difundir lo que considera logros del Gobierno en la economía, el portavoz dedica parte de su tiempo a difundir el libro escrito junto al presidente Javier Milei, titulado La batalla por la macroeconomía , editado por la Fundación Faro . Curiosamente, un “sorteo mundialista” de su libro organizado días atrás por la Juventud Libertaria de La Pampa a través de las redes sociales “no tuvo ganadores” , según informaron en un posteo los propios jóvenes libertarios, aunque días más tarde retiraron esa información de la red Instagram.
Fuente:
La Nación
GENERAL JUAN MADARIAGA El Tiempo
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