
Los bidones de plástico suelen terminar en la basura una vez que se vacían. Sin embargo, pocos saben que, con un poco de creatividad, pueden darles una segunda vida en el jardín .
Con el uso de algunas herramientas, podés convertir estos envases en macetas . De esta manera, no solo ahorras dinero sino que reutilizás un elemento que podía terminar desechado.
Para darle un mejor aspecto, también podés pintarlo con pintura apta para exteriores o decorarlo con diseños personalizados .
Debido a su profundidad y resistencia, estos recipientes son ideales para:
Los bidones de mayor tamaño incluso permiten cultivar tomates cherry , morrones y otras hortalizas de raíz moderada.
De todas maneras, es importante utilizar bidones que hayan contenido productos seguros para el hogar . Si almacenaron combustibles, pesticidas o sustancias químicas peligrosas, no se recomienda convertirlos en macetas para plantas comestibles.
Fuente:
TN
GENERAL JUAN MADARIAGA El Tiempo

.jpg)

Redes