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Martín Yeza defendió su postura ante la Zona Fría, habló de la inseguridad en Pinamar y detalló análisis que realiza el PRO sobre escuelas, seguridad y salud de cara a gobernar la provincia


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Martín Yeza brindó una entrevista en las últimas horas para poner en el centro tres temas que hoy atraviesan su agenda pública: la discusión por la Zona Fría, la inseguridad en Pinamar y el trabajo de relevamiento que el PRO viene realizando sobre infraestructura escolar, comisarías, móviles y el sistema de salud en la provincia de Buenos Aires. En el tramo más técnico de la charla, el diputado nacional buscó explicar por qué votó como lo hizo en el Congreso respecto del régimen tarifario y sostuvo que la modificación aprobada deja en pie un esquema que, según su mirada, corrige un problema de diseño original. 


Yeza remarcó que la ley, tal como fue ampliada, incorporó a buena parte del territorio bonaerense “sin un criterio científico” y afirmó que “la ley está mal”, aun cuando Pinamar se vea beneficiada por el régimen. Según dijo, el beneficio por Zona Fría debe entenderse no solo por la ubicación geográfica sino también por un criterio de ingresos, ya que a su criterio la propuesta mantiene descuentos para quienes cobran hasta tres canastas básicas, equivalente hoy a unos 4,4 millones de pesos mensuales, además de jubilados, personas con discapacidad, veteranos de Malvinas e inscriptos en el RENABAP. En ese tramo insistió en que el problema no es el alivio para quienes realmente lo necesitan, sino la forma en que se diseñó la ampliación del esquema, que —a su entender— terminó metiendo al 80% de la provincia de Buenos Aires dentro del beneficio sin respetar parámetros climáticos homogéneos. 


Desde esa misma lógica, el exintendente de Pinamar sostuvo que la discusión sobre la Zona Fría se vuelve más compleja por la carga impositiva que, según denunció, sigue pesando sobre la factura del gas. Cuestionó especialmente el peso de Ingresos Brutos y habló de “la peor enfermedad tributaria de todas”, al considerar que ese tributo no se cobra sobre la ganancia sino sobre la facturación y termina encareciendo transporte, distribución y el precio final del metro cúbico. También discutió el argumento de que “el 87% de la tarifa son impuestos” y señaló que, en realidad, el porcentaje estaría “más bien entre el 40 y el 50%”, aunque de todos modos cuestionó que el Estado nacional siga financiando tributos provinciales a través del esquema tarifario. En su planteo, el sistema actual termina trasladando el costo a usuarios de otras provincias para subsidiar una estructura fiscal que describió como distorsiva. 


Pero el tramo más duro de la entrevista a Pinamar 24 estuvo centrado en la seguridad. Yeza vinculó el crecimiento de la delincuencia que golpea a Pinamar con delitos que, según dijo, muchas veces terminan siendo esclarecidos fuera de la ciudad. Aseguró que en los últimos diez años Villa Gesell se llenó de villas y asentamientos mientras Pinamar creció en comercios y población, y puso como ejemplo que, de los últimos 100 allanamientos por robos ocurridos en Pinamar, 60 terminaron en Villa Gesell, 20 en Mar del Plata y Batán, y apenas 10 dentro de Pinamar. “La mayoría de los delitos en Pinamar no son de delincuentes que estén en Pinamar”, dijo en otro pasaje, al insistir en que la ciudad recibe el impacto de personas que llegan desde distritos vecinos. Según su descripción, la policía bonaerense incluso necesita “fuerzas especiales” para ingresar a ciertos sectores de Villa Gesell cuando hay allanamientos. 


En esa línea, sostuvo que la seguridad en la provincia de Buenos Aires está “subsidiada por los municipios”, una expresión con la que buscó remarcar que las comunas terminan cubriendo funciones que, en su criterio, deberían depender directamente de la administración provincial. Explicó que muchos municipios sostienen móviles, cámaras, tecnología y estructuras de prevención con fondos propios, mientras el personal policial no siempre está en la calle porque, según dijo, parte de los efectivos termina cubriendo horas en otros destinos. También remarcó que en Pinamar, bajo la gestión local, se invirtió fuerte en seguridad y que hoy la tasa de hechos que llegan a allanamiento es muy alta, algo que atribuyó al trabajo de investigación y al despliegue municipal. 


Otro eje fuerte de la entrevista fue el de educación. Yeza contó que el PRO, junto a Cristian Ritondo y Mauricio Macri, está realizando un relevamiento masivo de infraestructura escolar en toda la provincia de Buenos Aires. Dijo que después harán otro sobre seguridad, enfocado en el estado de las comisarías y los móviles, y un tercero sobre salud. En educación, aseguró que ya relevaron distritos como Quilmes y que el cuadro que encontraron es preocupante: 10.000 docentes para 90.000 alumnos, lo que da un maestro cada 9 estudiantes, pero con una estructura que, según su lectura, no garantiza clases todos los días. Explicó que muchos establecimientos no tienen actividad por problemas edilicios o por falta de docentes, y agregó que el sistema se sostiene con una multiplicación de cargos que termina encareciendo todo el esquema y perjudicando al docente titular, a quien describió como mal pago. 


Yeza fue más allá y planteó que el sistema educativo bonaerense está “completamente roto”. Como ejemplo, citó un indicador que repitió varias veces durante la conversación: “el 43% de los chicos que está en tercer grado no sabe escribir ‘mi mamá me mima’”, una frase que usó para graficar un problema básico de lectoescritura. En su planteo, ese dato muestra que no se trata de fallas aisladas sino de un esquema fallido en el que convergen educación, salud, seguridad e infraestructura. Para él, el problema no se resuelve con más gasto sino con otra forma de administrar, más conectada con resultados concretos, formación docente y una revisión profunda del funcionamiento estatal. 


En salud también insistió con un diagnóstico duro. Dijo que en Pinamar la provincia de Buenos Aires “no hace nada” y que el sistema local es “100% municipal”, algo que consideró atípico. Puso como ejemplo al hospital de la ciudad, al que definió como casi monopólico para la atención de casos delicados, y recordó el impacto que tuvo en la comunidad la respuesta sanitaria en episodios graves. También destacó la red de centros de atención primaria en Valeria del Mar, Ostende y Pinamar, y sostuvo que la ciudad necesita seguir equipando el sistema para acompañar el crecimiento demográfico y la demanda estacional. Para Yeza, la salud local viene sosteniéndose gracias a la inversión municipal más que al aporte provincial. 


A lo largo de la entrevista, el diputado insistió en que el debate público suele reducirse a frases sueltas, pero que detrás de esos temas hay estructuras de fondo. En seguridad, educación y salud, repitió que la provincia lleva décadas con el mismo esquema y que la discusión sobre el futuro bonaerense exige mirar números, infraestructura y resultados, no solo discursos. En su mirada, el conflicto por la Zona Fría, la inseguridad que atribuye a delincuentes que llegan desde Villa Gesell o Mar del Plata, y el relevamiento escolar que impulsa el PRO forman parte de una misma discusión sobre cómo se administra el Estado y qué tipo de provincia se quiere construir.


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