Una mujer de 70 años y su hijo de 36 fallecieron con apenas diez minutos de diferencia en una vivienda del barrio Nova Rosa da Penha II, en Cariacica, en el estado brasileño de Espírito Santo.
Según relató la familia, María do Carmo de Oliveira Roriz regresó de la iglesia donde realizaba tareas voluntarias y, tras almorzar con sus hijos, se descompensó en la galería de la casa. Su hija Adriana y su hermano Anderson de Oliveira Roriz corrieron para asistirla y solicitaron ayuda médica.
La dramática situación afectó profundamente a Anderson, músico y percusionista. Mientras esperaba la llegada del Servicio de Atención Móvil de Urgencia (Samu), comenzó a sentirse mal, manifestó que no podía respirar y pidió oxígeno. Los vecinos intentaron ayudar, pero el hombre sufrió un infarto.
Anderson murió a las 15.10 y su madre falleció diez minutos después. El certificado de defunción de María do Carmo indicó edema agudo de pulmón e insuficiencia cardíaca, mientras que Anderson murió por un infarto agudo de miocardio asociado también a edema pulmonar.
María do Carmo era reconocida por su trabajo voluntario en la Iglesia Nuestra Señora Aparecida y Anderson era muy querido en la comunidad, donde se desempeñaba como percusionista en grupos de pagode. Ambos fueron despedidos en la misma iglesia, donde una multitud de familiares, amigos y vecinos les dio el último adiós.
GENERAL JUAN MADARIAGA El Tiempo

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