Home Ads

Operativo “limpieza”: buscaron borrar los rastros de Pablo Toviggino en la mansión de Pilar


Home Ads

El operativo de “limpieza” en la mansión de Pilar arrancó el 1 de diciembre. Ese día, el juez Luis Armella allanaba la sede central de Sur Finanzas , propiedad de Ariel Vallejo, el financista ligado a Claudio “Chiqui” Tapia. Era el comienzo de una seguidilla de operativos que alcanzarían a la sede de la AFA y al predio de Villa Rosa. También ese día se presentó en Comodoro Py la denuncia que firmaron Elisa Carrió, Facundo Del Gaiso y Matías Yofe. El primer paso fue cerrar los grupos de WhatsApp donde los empleados del predio reportaban cada una de sus tareas. Ahí se volcaban decenas de fotos y videos . “En nuestro chat informábamos cada una de las tareas que nos pedían, mostrando el antes y el después”, cuenta uno de los empleados que ingresaba todos los días a la mansión. La persona que recibía el material reenviaba algunas imágenes a otro grupo de WhatsApp donde estaban los responsables operativos del predio.

El borrado de los chats fue solo el comienzo. Algunos de los empleados tuvieron que eliminar las fotos que habían quedado almacenadas en sus teléfonos . Lo hicieron delante de sus jefes directos para que no queden dudas. “A partir de ese momento, los celulares se los teníamos que entregar a Emanuel hasta que terminaba el horario de trabajo y nos decían todo el tempo que no se podía sacar fotos”, recuerda otro de los ex empleados que se quedaron en la calle. “Emanuel” es Emanuel Gómez, quien era conocido como el “casero” pero en realidad manejaba todos los resortes dentro del predio por su vínculo directo con el tesorero de la AFA, Pablo Toviggino .

La semana previa al allanamiento, que se concretó el 12 de diciembre, la tensión aumentaba. El juez Daniel Rafecas, que estaba por entonces a cargo de la causa, ordenó poner una custodia policial para verificar quiénes entraban y salían y registrar los vehículos. Pese a los controles, el grupo operativo que manejaba el predio logró sacar todos los rastros que vinculaban a Toviggino con esa quinta, o casi todos. “Emanuel fue el encargado de ese operativo, sacaban todo en la camioneta de Diego (Pantano), el hermano de Luciano, y lo que no podían sacar lo quemaban. Lo sacaban por un portón de atrás, la Policía solo estaba a la mañana y a la tarde en ese lugar para tomar los datos de los empleados”, asegura uno de los testigos directos a LA NACION.

Entre los objetos que se llevaron a tiempo se destaca un cuadro con un dibujo de Toviggino (con remera negra) y su padre, fallecido en 2020 . Abajo había una mesa con una botella de whisky personalizada, con el nombre de “Pablo”. También desapareció.

Los laderos de Toviggino también lograron sacar fotos personales en la casa principal, valuada por los peritos oficiales en US$2.385.000, y de un salón de reuniones, muy cerca de donde se estaba construyendo un sauna. Las imágenes del allanamiento muestran una repisa al fondo, con tres cajones de madera y tres portarretratos vacíos. Antes del operativo, en esa misma repisa había fotos familiares, como revela otra de las fotos a la que accedió este medio.

De la mansión también se llevaron un bombo que tenía tallado el nombre de Pablo Toviggino. El tesorero de la AFA es fanático del folklore y solía contratar a una figura como el “Chaqueño” Palavecino, tal como reveló Hugo Alconada Mon en marzo pasado . Las fiestas eran casi siempre los miércoles y terminaban muy tarde. Apenas un puñado de empleados podían presenciar esos momentos reservados.

En el quincho, en un espacio donde solo se podía acceder con huella digital, los laderos de Toviggino se llevaron una réplica de la Copa del Mundo . Ese lugar estaba repleto de botellas de vino, champagne y whisky. “Había dos copas, una estaba en la cava y otra la tenían en el galpón del fondo, donde encontraron los autos”, recuerda una de las personas que trabajaba en el lugar.

El operativo de “limpieza” arrasó con casi todo. La Policía encontró un bolso y una plaqueta con el nombre de Toviggino. Hasta ahora era las únicas pruebas directas que vinculaban al tesorero de la AFA con el predio valuado en más de US$ 20 millones. “El bolso se lo olvidó Emanuel, pero nos cagaron a pedos a nosotros, la verdad es que nadie sabía donde estaba guardado ”, cuenta uno de los empleados que sigue con temor a una represalia.

Gómez estuvo incomunicado durante unas horas porque la Policía la secuestró el teléfono durante el allanamiento. Uno de los abogados que se presentó ese día en el lugar le entregó un Iphone nuevo para que pueda retomar la comunicación con sus jefes.

El allanamiento se concretó el 12 de diciembre. Adentro del lugar, la Policía encontró más de 50 vehículos de alta gama y de colección . Recién ahora, el juez federal de Campana, Adrián González Charvay, ordenó un peritaje de esos autos , entre otras medidas. El magistrado seguirá por ahora a cargo del expediente pero su futuro depende de una decisión de la Cámara en lo Penal Económico, el mismo tribunal que debe confirmar los procesamientos de “Chiqui” Tapia y Toviggino en la causa de evasión y que está convulsionado por los pliegos que mandó el Gobierno al Senado. Así lo decidió este viernes la Cámara de Casación , luego de dos meses de demora. Fue un duro revés para la estrategia de los abogados de la AFA , que apostaban todo a González Charvay. El fallo, igualmente, volvió a postergar la definición. ¿Una suerte de alargue hasta después del Mundial?

La quinta de Villa Rosa retomó hace un tiempo el movimiento interno, aunque con una dotación de personal muy reducida. La mayoría de los empleados fueron echados en febrero, un mes después de los allanamientos. Hasta ese momento cobraban una parte de su sueldo en blanco y otra parte en efectivo. La Justicia tiene sus datos pero nunca los citó a declarar como testigos. Por la parte en blanco recibían un recibo de Real Central, la empresa de Pantano y su madre Ana Lucía Conte que se utilizó para adquirir el predio. Hoy solo quedan cuatro empleados de limpieza y dos de mantenimiento.

Adentro, se retomaron unas remodelaciones que habían quedado sin terminar. “Están terminando el sauna y el gimnasio”, asegura una fuente que conoce el movimiento del lugar. El control interno sigue estando a cargo de Diego Pantano, hermano de Luciano, y de Emanuel Gómez, que vive en un country de Pilar del Este, a pocos minutos de la mansión.

Llamativamente, no hay más control de los ingresos al predio porque la Justicia levantó la custodia policial. La mansión de Villa Rosa igualmente ya no se usa para reuniones ni para fiestas con gente cercana al poder político y judicial . Esos encuentros se trasladaron hace un tiempo a otra quinta que está a escasos metros de la ruta 8.


Fuente: La Nación


Home Ads

Home Ads
GENERAL JUAN MADARIAGA El Tiempo