
Aunque muchas personas asocian la jardinería con la primavera, junio también puede ser un momento clave para empezar a planificar cómo se verá el jardín en los próximos años . De hecho, varios especialistas recomiendan aprovechar el invierno para plantar ciertos árboles ornamentales que desarrollan raíces con más fuerza durante los meses fríos y explotan de flores cuando llega el calor .
Algunas especies incluso necesitan justamente este período de adaptación antes de ofrecer su mejor floración en verano.
El Jacarandá es uno de los árboles más elegidos por quienes buscan una floración impactante y bastante fácil de mantener.
Durante la primavera y el verano desarrolla sus características flores violetas que cubren tanto las ramas como el suelo alrededor. Especialistas en jardinería explican que junio es un buen momento para plantarlo porque las temperaturas más bajas ayudan a reducir el estrés inicial de las raíces.
Eso sí: recomiendan plantarlo en espacios relativamente grandes porque puede crecer bastante.
El Lapacho rosado es otro de los árboles más buscados por su floración intensa y llamativa.
Una de las cosas que más sorprende de esta especie es que muchas veces florece antes de desarrollar completamente las hojas , generando un efecto visual muy particular donde el árbol parece cubierto únicamente de flores rosas .
Pero justamente por eso muchísimas personas lo eligen como apuesta a largo plazo para transformar jardines o patios amplios.
Para quienes tienen menos espacio, el Árbol de Júpiter suele aparecer como una de las opciones favoritas.
A diferencia de otras especies ornamentales más grandes, este árbol mantiene un tamaño mucho más controlado y funciona muy bien en:
Durante el verano desarrolla flores en tonos rosados, lilas o blancos y además tiene buena resistencia tanto al calor como a períodos moderados de sequía .
Muchos paisajistas lo recomiendan porque combina floración abundante con mantenimiento relativamente sencillo.
Especialistas en viveros explican que durante el invierno muchas especies atraviesan una etapa de menor actividad visible , algo que facilita el trasplante y permite que las raíces se adapten mejor antes de la llegada del calor fuerte.
Además, las lluvias y temperaturas más suaves ayudan a reducir el estrés hídrico durante los primeros meses de crecimiento.
Por eso muchísimos jardineros aprovechan junio y julio para adelantarse a la temporada cálida y preparar el jardín con bastante anticipación.
Antes de elegir cualquier árbol, especialistas aconsejan evaluar :
Muchas veces un árbol pequeño puede transformarse en uno enorme después de cierto tiempo, algo que conviene planificar desde el principio para evitar problemas futuros.
Fuente:
TN
GENERAL JUAN MADARIAGA El Tiempo

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