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“Hay un loco suelto en Belgrano”: el desesperante relato de una joven que fue perseguida por un hombre armado


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Una joven vivió una auténtica pesadilla en pleno barrio porteño de Belgrano al transformarse en la víctima de una persecución en la vía pública. Mientras realizaba una caminata habitual nocturna con su mascota, un hombre comenzó a seguir sus pasos de manera intimidante portando un objeto punzante. A pesar de sus desesperados intentos por resguardarse, el agresor continuó el acoso e incluso decidió esperarla frente al edificio.

El violento episodio de inseguridad y violencia de género encendió las alarmas en los alrededores de la avenida Cabildo. Martina decidió romper el silencio mediante un video publicado en sus redes sociales para documentar la desprotección total que padeció , apuntando de forma directa contra el personal de seguridad privada de una clínica y contra los efectivos policiales que intervinieron tarde en el hecho.

La odisea comenzó cuando la joven salió a pasear a su perro por la noche. Al hacer apenas dos cuadras, notó que un desconocido la observaba y la seguía. Intentando evadirlo, cruzó de vereda repetidas veces y se desvió en dirección a la avenida Cabildo. Sin embargo, al adentrarse en una calle interna creyendo haberlo perdido, se topó con el acosador de frente. El agresor había calculado sus movimientos para cortarle el paso.

A pocos metros de distancia, el hombre se detuvo fingiendo desinterés, pero mantenía firmemente sujeto en su mano un objeto punzante, similar a una llave afilada o un arma blanca , mientras la intimidaba con la mirada. La presencia de una pareja en la cuadra evitó que la situación pasara a mayores en ese instante, permitiendo que la joven reaccionara y escapara corriendo a toda velocidad nuevamente hacia Cabildo.

En medio de la desesperación, la víctima llamó a su hermana para que le abriera la puerta de su edificio. No obstante, al darse cuenta de que el atacante la seguía de cerca y corría el riesgo de ingresar a la propiedad junto con ella, decidió cambiar de rumbo y subirse de urgencia a un taxi. El peligro no terminó allí: desde el vehículo, se enteró por su hermana de que el hombre se había ubicado directamente frente a la entrada de su vivienda, realizándole señas amenazantes mientras la joven alertaba al 911 de fondo.

Ante la imposibilidad de regresar a su hogar, Martina le pidió al taxista que la dejara en la Clínica Zabala. Al llegar al establecimiento llorando y suplicando por resguardo en el área de ingreso, el personal de seguridad privada le negó la entrada de manera tajante, ignorando las advertencias de que un hombre armado pretendía lastimarla. Desprotegida en la esquina, debió ocultarse detrás de una columna de la institución junto a su mascota, auxiliada únicamente por una vecina que pasaba por el lugar. Ella misma recordó que se escondió totalmente aterrada mientras veía al agresor buscarla por la avenida luego de haberla visto tomar el taxi.

Apenas diez segundos después de que el agresor se alejara de la clínica, un patrullero llegó al lugar debido al aviso de su hermana. A pesar de que Martina les señaló al acosador en tiempo real mientras cruzaba la calle a la vista de todos, los policías se negaron a interceptarlo o pedirle la documentación. Los agentes se limitaron a trasladarla de regreso a su domicilio, dejando al sospechoso en total libertad en la vía pública.

A raíz de la masiva repercusión del caso y la posterior denuncia formal, la causa quedó radicada en la Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional N° 47, a cargo del fiscal Marcelo Solimine. Horas más tarde del suceso, las fuerzas de seguridad lograron localizar e identificar al implicado en las calles de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

Sin embargo, la resolución judicial profundizó la indignación de la familia: la Fiscalía dispuso no adoptar medidas restrictivas de la libertad ambulatoria para el hombre, por lo que recuperó la libertad de inmediato y permanece suelto.


Fuente: TN


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