
Durante mucho tiempo, el gris y el celeste fueron los colores más elegidos para pintar dormitorios gracias a la sensación de calma y amplitud que transmiten. Sin embargo, las tendencias de decoración cambiaron y en 2026 aparecen opciones mucho más audaces, capaces de transformar por completo cualquier espacio de descanso.
Los especialistas en diseño de interiores coinciden en que la búsqueda actual apunta a ambientes con más carácter, mayor conexión con la naturaleza y una identidad propia . Por eso, los tonos neutros y fríos empiezan a perder terreno frente a colores más profundos y envolventes.
Según explicó el creador de contenidos de decoración detrás de la cuenta @artecret.oficial , hay cuatro tonalidades que se posicionan como las grandes protagonistas de este año:
La tendencia refleja un cambio de enfoque: ya no se busca únicamente un dormitorio relajante, sino también un ambiente que transmita calidez, personalidad y confort visual . Los expertos aseguran que estos colores permiten crear espacios más acogedores sin perder elegancia.
El Verde Mantra es uno de los tonos más destacados de la temporada. Inspirado en los bosques y la vegetación natural, transmite una fuerte sensación de tranquilidad y equilibrio.
Los diseñadores destacan que este color ayuda a crear ambientes que invitan al descanso, al tiempo que aportan una imagen sofisticada y moderna. Funciona especialmente bien combinado con madera clara, fibras naturales y textiles en tonos tierra .
Otra de las grandes novedades es el Bronce Antiguo , un tono cálido que mezcla marrones suaves con matices cobrizos.
Su popularidad está relacionada con el regreso de las estéticas vintage y los materiales naturales. Además de aportar elegancia, genera una sensación de refugio y confort muy valorada en los espacios de descanso.
Los especialistas recomiendan utilizarlo principalmente en habitaciones amplias y bien iluminadas , acompañado por luces cálidas para potenciar su efecto acogedor.
Aunque el azul sigue presente entre las tendencias, el tradicional celeste deja paso al Azul Áurico , una variante mucho más profunda e intensa.
Inspirado en minerales y en los tonos oscuros del océano, este color logra transmitir serenidad sin caer en la frialdad visual que suelen generar otras tonalidades azules.
Además, combina muy bien con detalles dorados, blancos, beige y tonos arena , lo que permite crear dormitorios elegantes y contemporáneos.
La cuarta tendencia es Arena de Cuarzo , una reinterpretación moderna de los clásicos tonos beige.
Su inspiración surge de los minerales naturales y los paisajes desérticos, aportando una sensación de calidez y luminosidad que resulta ideal para espacios reducidos.
Los decoradores destacan que este color ayuda a generar una mayor sensación de amplitud visual, por lo que suele recomendarse para dormitorios pequeños o con poca luz natural .
Los expertos explican que el dormitorio dejó de ser simplemente un lugar para dormir y pasó a convertirse en un espacio destinado al bienestar y la desconexión.
En ese contexto, los colores juegan un papel fundamental. Mientras que el gris y el celeste ofrecen neutralidad, las nuevas tendencias buscan aportar emociones, profundidad visual y una identidad más marcada .
Por eso, cada vez más personas optan por tonalidades inspiradas en la naturaleza, capaces de transformar el ambiente y generar una experiencia mucho más cálida y personal.
Todo indica que el predominio de los tonos apagados llegó a su fin. En su lugar aparecen propuestas con más personalidad, capaces de convertir cualquier habitación en un espacio único, moderno y mucho más acogedor.
Fuente:
TN
GENERAL JUAN MADARIAGA El Tiempo

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