
El potus es una de las plantas de interior más fáciles de cuidar: crece rápido, se adapta a cualquier rincón y sobrevive incluso con poca atención. Sin embargo, hay un error que se repite en muchos hogares en otoño y puede dejarlo con las hojas amarillas y aspecto decaído: el exceso de riego .
Aunque el potus es resistente, regarlo de más puede ser fatal . Cuando la tierra está siempre mojada, las raíces no pueden respirar bien y la planta absorbe peor los nutrientes. El resultado son hojas amarillas, blandas y, si el problema sigue, hasta la pudrición de las raíces.
Muchas veces, al ver la planta caída, la reacción es darle más agua, pero eso solo empeora la situación. El potus necesita que el sustrato se seque entre riegos para mantenerse sano.
El secreto está en el equilibrio. El potus prefiere un riego moderado : hay que esperar a que la capa superior de la tierra esté seca antes de volver a regar.
Aunque es una planta todoterreno, el potus avisa rápido cuando algo no le gusta .
Con estos cuidados simples, el potus suele recuperarse y volver a crecer con fuerza.
Fuente:
TN
GENERAL JUAN MADARIAGA El Tiempo

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