
Matías Claudio Olivos Chogri , hijo del dueño del bar de San Miguel donde asesinaron a Oscar Alexis Roger , fue detenido después de permanecer prófugo por varios días. Está señalado por la fiscalía como uno de los que participó de la muerte del hombre en la puerta de Sutton .
Mientras tanto, los cuatro patovicas acusados inicialmente por el hecho continúan detenidos con prisión preventiva por decisión del Juzgado de Garantías, que consideró acreditada, en esta etapa inicial de la causa, su participación en el homicidio.
El 21 de abril, Rogers había ido al boliche junto a su hijo de 23 años y un amigo para celebrar el nacimiento de su nieta . De Mar del Plata y radicado desde hacía algunos años en Bella Vista, trabajaba como técnico escénico en Tecnópolis.
De acuerdo con la reconstrucción realizada por la fiscalía, todo comenzó cerca de las 3.36 de la madrugada , cuando Rogers intentó ingresar al bar Sutton, ubicado en Muñiz, partido de San Miguel. Allí se produjo una discusión con el personal de seguridad.
En cuestión de minutos, todo terminó en una secuencia violenta que quedó registrada por las cámaras de seguridad del local y que hoy es una de las principales pruebas del expediente judicial.
Los acusados por el homicidio son Horacio Ariel García, Kevin Iván Hoster, Roberto Muñoz y Pablo Francisco Urquiza Lobo , todos vinculados a tareas de seguridad del local. A ellos se sumó posteriormente Matías Olivos Chogri , hijo del propietario del boliche, cuya participación fue incorporada tras el análisis detallado de las imágenes.
Según el expediente, García, Hoster, Muñoz y Urquiza Lobo fueron detenidos aquella misma madrugada por efectivos de la UTOI y de la Policía Municipal que llegaron tras un llamado por disturbios. Luego de revisar las cámaras y escuchar a testigos, la fiscalía ordenó que quedaran formalmente aprehendidos.
El caso dio un giro días después, cuando el análisis cuadro por cuadro de las grabaciones permitió identificar también la intervención de Olivos Chogri . Para los investigadores, el joven salió desde el interior del bar y se incorporó a la reducción cuando Rogers ya estaba en el piso.
La Unidad Funcional de Instrucción N° 21 , a cargo de Lorena Carpovich, sostuvo que las cámaras 3 y 9 permitieron individualizarlo por su vestimenta, un reloj y tatuajes visibles .
En una de las secuencias incorporadas al expediente se lo observa, según la acusación, apoyando el pie sobre el cuerpo de la víctima y luego ejerciendo presión junto a otros integrantes del grupo de seguridad.
A raíz de esas pruebas, el 6 de abril se ordenó su captura y fue declarado en rebeldía. Finalmente, el 28 de abril se presentó junto a su abogado en la Comisaría 1ª de San Miguel y quedó detenido . Ahora su situación debe ser revisada por la Cámara, mientras la defensa pidió que permanezca alojado transitoriamente en la seccional policial hasta conseguir un cupo penitenciario que garantice su seguridad.
En paralelo, el juez de Garantías N° 3 , Mariano José Grammatico Mazzari, confirmó la prisión preventiva para los otros cuatro imputados, quienes continúan detenidos acusados de homicidio, por el momento sin agravantes.
Las imágenes de seguridad del boliche fueron centrales para reconstruir lo ocurrido. Los investigadores analizaron registros de distintas cámaras del sistema interno del local.
Según consta en la causa, una de las grabaciones muestra el momento en que Urquiza Lobo le aplica a Rogers una maniobra de estrangulamiento por la espalda, conocida popularmente como “mataleón” .
Los peritos establecieron que esa maniobra comenzó a las 3.37.16 y se extendió durante casi un minuto .
Los investigadores señalaron que, durante ese lapso, Rogers quedó prácticamente inmóvil y aparentó perder el conocimiento. Sin embargo, segundos después volvió a forcejear.
La secuencia continuó con un nuevo ataque. De acuerdo con la reconstrucción fiscal, Hoster le aplicó un rodillazo en la zona costal y luego lo arrojó boca abajo contra el piso.
Desde ese momento, siempre según el expediente, distintos integrantes del grupo comenzaron a sujetarlo y presionarlo con manos, rodillas y el peso de sus cuerpos . La fiscalía calculó que la compresión sobre Rogers se extendió durante siete minutos .
Las cámaras también muestran la presencia del dueño del local, Ciro Arturo , mirando parte de la situación mientras sostenía un vaso en la mano. Hasta el momento no fue imputado en la causa, pero el abogado de la querella, Emiliano Gareca, pidió su detención.
La autopsia confirmó que la muerte de Rogers fue violenta . El informe concluyó que falleció por “asfixia mecánica por inhibición debido a compresión cervical y toracoabdominal” .
Los peritos explicaron que hubo dos mecanismos letales. El primero fue la presión ejercida sobre el cuello durante el estrangulamiento. El segundo, la compresión sobre el torso y el abdomen mientras permanecía inmovilizado boca abajo sobre el asfalto.
El cuerpo presentaba cianosis en la cara y el cuello , múltiples “lesiones contusas” y signos compatibles con una muerte por asfixia. También se detectó “anoxia cerebral y hemorragias petequiales” características de este tipo de fallecimientos.
Un punto que los investigadores consideran relevante es que los médicos no hallaron lesiones defensivas compatibles con un enfrentamiento prolongado por parte de la víctima.
La médica legista que declaró en la causa sostuvo que Rogers sufrió primero un episodio de asfixia por compresión cervical que lo hizo desvanecerse y que, tras recuperar parcialmente el conocimiento y volver a moverse, la presión sostenida sobre el cuerpo terminó provocando el desenlace fatal.
Fuente:
TN
GENERAL JUAN MADARIAGA El Tiempo

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