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Un asesino con tobillera: el violento prontuario del prófugo por el crimen del policía en Isidro Casanova


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Fue la pierna y el andar peculiar lo que terminó por identificar a Arnaldo Andrés Aquino (40) como el principal sospechoso por el crimen de Mauro Fabián Molina (42) , el custodio asesinado este martes en Isidro Casanova cuando tres ladrones lo ejecutaron para robarle la recaudación de la avícola “Don Torres”.

Aquino todavía está prófugo y arrastra un peligroso prontuario: tenía prisión domiciliaria por intentar matar a otro policía en 2021 . Estaba condenado a 14 años de prisión, pero incumplió la medida y, según la investigación, habría matado a Molina.

El Tribunal Oral en lo Criminal N° 2 de Morón acordó un juicio abreviado en el que, de acuerdo a los informes médicos del Servicio Penitenciario Bonaerense (SPB), resolvieron morigerar la condena y autorizar la prisión domiciliaria en Ciudad Evita, en la misma casa en la que ahora detuvieron a su madre, a cargo del control de su domiciliaria. Y la acusan de ser cómplice del hecho.

Los investigadores lograron determinar el recorrido de los delincuentes a través de las cámaras de seguridad donde se lo ve caminar con dificultad. Es que había recibido un disparo en la pierna izquierda en un tiroteo con la Policía en 2021.

Al seguir esa pista, el personal de la Dirección de Investigaciones (DDI) de la Matanza ubicó la camioneta Volkswagen Amarok gris saliendo del domicilio de la casa de Aquino a las 11.19 y regresar a las 11.39. Les llevó apenas veinte minutos para cometer el robo y matar al custodio.

En este lugar, pintaron las llantas de la camioneta con un aerosol gris y le colocaron una barra para dificultar la identificación, También la limpiaron el interior con agua y alcohol para ocultar las huellas dactilares.

De acuerdo a los investigadores, por esa casa luego los buscó otro cómplice y escaparon por la tarde de este martes.

A su vez, testigos del hecho identificaron a una persona caminar con dificultad, que sería Aquino, y quien llevaba una gorra negra con un logo que fue hallada en la camioneta. Además, los dueños de la empresa de seguridad reconocieron que el vehículo en el que se movían estaba blindado: los ladrones lo sabían, tenían el dato, y fue por eso que esperaron hasta que Molina abriera la puerta para abordarlo.

Los investigadores deberán determinar si, además de los que cometieron el hecho, hay algún otro involucrado que cooperó aportando información sobre los recorridos y la recaudación.

El 23 de agosto de 2021, Aquino se había tiroteado con la Policía en El Palomar. En esa oportunidad, iba en en un Volkswagen Vento sin patente junto a Alfredo Aníbal Albornoz (61) , otro delincuente que se había fugado de un penal meses antes.

En ese enfrentamiento, Aquino resultó herido en la pierna izquierda y fue detenido con una pistola Bersa calibre 40 con la numeración limada. Se le imputó el delito de " homicidio calificado en grado de tentativa " por balear a una agente de la Policía Federal que terminó hospitalizada.

El antecedente previo fue clave para identificarlo: el asalto ocurrió en una de las zonas más transitadas de Isidro Casanova y en las cámaras de seguridad quedó registrado un hombre con una dificultad para caminar en su pierna izquierda , una herida de aquel tiroteo, que coincide exactamente con las características físicas del prófugo

Su propia madre, hoy detenida por encubrimiento, admitió que su hijo se había "retirado del domicilio" el día del crimen de Molina, dejando la tobillera en la casa.

En cuanto al hecho de 2021, Aquino estaba junto a Albornoz, condenado a perpetua por un brutal homicidio y quien se había fugado dos meses antes del penal de Melchor Romero.

Albornoz había sido detenido por el crimen de José Luis Quispe, un nene de 12 años al que asesinó en medio de un secuestro extorsivo registrado en Luján en 2011.

Lo mató de un balazo en el pecho luego de forcejear dentro de un auto con Albornoz que, disfrazado de Policía, lo había tomado de rehén junto a su familia. El crimen, cometido en Acceso Oeste y generó conmoción por la crueldad con la que se movían . “Ya mataste a mi hijo, ahora matame a mí” , le había gritado el padre de Quispe.

Por ese antecedente fue que en 2021 no quiso detenerse en el control cuando los tres policías intentaron identificarlo. Los delincuentes, entre ellos Aquino, circulaban desde Villa Lugano, pasaron por Tres de Febrero y finalmente fueron detenidos en Morón.

A raíz del tiroteo, Albornoz murió y Aquino recibió el disparo en la pierna. Como reconoció el hecho, acordó el juicio abreviado en el marco de una causa que estuvo a cargo de la fiscal Paula Salevsky, de la UFI N° 4 de Morón.

El martes, poco después de las 11, Mauro Molina llegó a la avícola "Don Torres", en el cruce de ruta 3 y la calle Settino. Estaba de franco de servicio, vestido de civil, haciendo adicionales como custodio para Servicios JGV S.A.S., trasladando la recaudación de varios locales.

Manejaba una camioneta Volkswagen Amarok blanca blindada. Los delincuentes, que se movían en otra Amarok gris -que había sido robada en Escobar-, fueron específicamente hacia él. Esperaron el momento exacto en el que Molina abrió la puerta del vehículo para abordarlo. No le dieron tiempo a nada: lo ejecutaron a sangre fría de dos disparos en el pecho.

Los ladrones escaparon con el dinero y le robaron su arma reglamentaria. Molina fue trasladado de urgencia al Hospital Paroissien de San Justo, pero no sobrevivió.

Molina era padre de tres hijos y vivía en Lomas de Zamora, dónde cumplió funciones la mayor parte de su carrera policial.

Se egresó de la policía en 2015 y fue fue desafectado por participar de una marcha masiva en la que se reclamó mejoras salariales. Este año volvió a la fuerza y fue asignado a la DDI.

Redactora de la sección Sociedad


Fuente: Clarín


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