La quiebra del histórico Aquarium Mar del Plata abrió una carrera contrarreloj para definir qué ocurrirá con los animales que todavía permanecen dentro del predio. Mientras avanza el proceso judicial, ya comenzaron a delinearse distintos destinos para varias especies, entre ellas pingüinos y lobos marinos.
Uno de los puntos más sensibles del expediente pasa por la posibilidad de trasladar algunos ejemplares al exterior. Según trascendió, la venta internacional de ciertos pingüinos todavía sigue bajo análisis y no fue descartada por quienes intervienen en el proceso de quiebra.
La opción comercial estaría enfocada principalmente en dos pingüinos rey y cuatro ejemplares de pingüinos saltarines, considerados los animales de mayor valor dentro del parque. Sin embargo, cualquier operación dependerá de autorizaciones sanitarias y permisos especiales, además de las restricciones legales que existen para el traslado de fauna.
Las normas vigentes impiden que los animales sean comercializados como bienes comunes, por lo que únicamente podrían ser derivados a instituciones habilitadas y bajo estrictos controles de trazabilidad y bienestar animal.
En paralelo, otra parte importante de los ejemplares tendría un destino diferente. El expediente contempla la entrega de decenas de pingüinos magallánicos a una fundación ubicada en la provincia de Río Negro, como alternativa para garantizar su cuidado.
Los lobos marinos serán trasladados
El caso más avanzado es el de cuatro lobos marinos que ya tendrían traslado previsto hacia Mundo Marino.
Se trata de “Ciro”, “Joaco”, “Nazareno” y “Mía”, tres machos y una hembra de lobo marino de dos pelos, cuyo operativo de traslado estaría programado para los próximos días.
Según se informó, los animales serán transportados por personal especializado en un camión adaptado especialmente para este tipo de movimientos y viajarán en jaulas individuales bajo protocolos internacionales.
Mientras tanto, la Justicia también analiza medidas temporales para sostener el funcionamiento mínimo del predio hasta completar la reubicación total de los animales, debido a los altos costos de mantenimiento que implica sostener las instalaciones en medio del proceso de quiebra.
El futuro del predio
Detrás del conflicto también aparece otro factor clave: el enorme valor inmobiliario de las tierras donde funcionaba el parque marino en Mar del Plata.
En el sector inmobiliario ya circulan versiones sobre posibles proyectos privados para desarrollar complejos residenciales y áreas comerciales en el lugar, lo que incrementa la presión para resolver rápidamente el desalojo definitivo y el destino de los animales que aún siguen en el predio.
GENERAL JUAN MADARIAGA El Tiempo

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