
NUEVA YORK.- El presidente Javier Milei llegó demorado por el tránsito al nuevo edificio del JP Morgan Chase en Park Avenue. Mantuvo una reunión breve con el titular del banco, Jamie Damon , y comenzó luego su disertación para abrir el Argentina Week, la semana que promociona al país para atraer capitales.
Llegó acompañado de Karina Milei , Pablo Quirno y Manuel Adorni . Antes, había entrado el ministro de Economía Luis Caputo junto a su vice, José Luis Daza, y el jefe del Banco Central, Santiago Bausili.
En los minutos previos a la entrada del Presidente, ingresaron por la misma puerta los empresarios interesados en invertir en la Argentina. Fueron los mismos que escucharon, más tarde, los embates de Milei contra dos de los empresarios más fuertes de la Argentina, Paolo Rocca, de Techint, y Javier Madanes Quintanilla , de Fate. Al primero lo acusó de “coimero” y al otro, de apretar y extorsionar al Gobierno con echar a 920 empleados. “Nos dijo que lo iba a hacer y lo hizo horas antes de que tratáramos la reforma laboral”, advirtió. Milei dio un discurso enfático, gestual, con el tono de voz cada vez más alto, y el puño golpeando en el atril.
En las mesas de la sala lo escuchaban sus ministros y su hermana Karina, sentada junto a la empresaria Bettina Bulgheroni. La defensa de la modernización laboral, la desregulación económica y las críticas al kirchnerismo, fueron ejes de sus palabras. Además, rechazó la idea de que en la Argentina hay “una apertura indiscriminada”. Pero apoyó la idea de abrir los mercados. “Esto [la regulación] solo pudo haber ocurrido porque estaba el aparato represivo del Estado. Y me temo que eso no lo hicieron gratis. Los que dicen defender la industria nacional son unos chorros ”, manifestó.
Y advirtió: “Nos estamos sacando de encima a los empresarios prebendarios y a los políticos. Obviamente que estas peleas no son gratis. Estoy dispuesto a soportar operaciones, difamaciones, pero no voy a ceder en hacer grande a la Argentina nuevamente”.
Milei arrancó una disertación técnica que se mutó a una alocución política. “El sistema capitalista no solo es más eficiente, sino que es más justo”, dijo frente al auditorio.
“En algún lugar, los economistas nos volvimos locos y empezó a pasar que cuando el modelo no mapea con la realidad, cualquier persona razonable le diría al analista ‘trae otro modelo que funcione’. Pero no ocurre, cuando no funciona, le llamamos fallo del mercado. Es una cuestión fantasmagórica los que llaman fallo de mercado [cuando el modelo no funciona], es lo que después da lugar a las regulaciones que destruyen a la economía”, precisó Milei, en el comienzo de su charla, con un argumento técnico.
“Si se lleva a cabo una política injusta tarde o temprano va a terminar mal”, sostuvo ante los inversores.
“Todos saben que tuve enfrentamientos con Paolo Rocca y con Madanes Quintanilla. Son empresarios prebendarios”, enfatizó. “Fueron ellos los que atacaron a los argentinos durante años”, indicó. “La corrupción se terminó”, afirmó. El presidente introdujo el ataque a Rocca y Madanes Quintanilla ante los empresarios americanos. “Al margen de que ese empresario amenazó y apretó al Gobierno y nos tiró 920 trabajadores en la calle”, manifestó sobre el dueño de Fate.
“Si la consecuencia del sistema es una barrera comercial eso es un robo. Ese robo solo puede ocurrir porque lo permite la violencia del Estado”, afirmó, gestualizando con sus brazos y poniendo el puño derecho sobre el atril.
“Nuestras decisiones están hechas desde lo que es justo. Me banco el costo que me tenga que bancar para hacer lo correcto”, dijo con la voz cada vez más alta, insistiendo con el puño derecho sobre su atril. Y abrió los elogios a Luis Caputo para reducir el déficit fiscal. “Todo el mundo finfía demencia con el déficit cuasifiscal. A los seis meses del gobierno habíamos hecho un ajuste de 15 puntos del PBI, le devolvimos a los argentinos de bien 90 mil millones de dólares”, describió. Hubo aplausos para Caputo y para Milei desde las mesas en las que estaban los integrantes de la comitiva oficialista.
Insistió con que los “desalmados” de los capitalistas bajaron la pobreza. Y volvió a recibir aplausos.
“Estamos haciendo lo posible por terminar con el kirchnerismo y con el populismo”, les explicó a los empresarios. Aprovechó Milei su discurso para cuestionar a Europa. “Cuando regulás, matás el crecimiento, no van a crecer nunca”, indicó y añadió: “Nosotros decidimos desregular”, precisó.
Finalizó su discurso con el clásico “viva la libertad carajo”, con la esperanza de que sus palabras hayan atrapado a los inversores a los que fue a conquistar.
Fuente:
La Nación
GENERAL JUAN MADARIAGA El Tiempo

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