
Las superficies del hogar, en especial los espejos del baño, el dormitorio o el placard, están en contacto constante con vapor, humedad, polvo y pequeñas salpicaduras. Con el tiempo, pueden acumular marcas, manchas opacas y restos invisibles que afectan su brillo y limpieza.
En este marco, especialistas en limpieza ecológica y mantenimiento del hogar señalaron un truco casero simple, económico y muy difundido: rociar vinagre blanco en los espejos para limpiarlos, desinfectarlos y devolverles su transparencia original.
El vinagre blanco contiene ácido acético, un compuesto con propiedades limpiadoras y antibacterianas ampliamente estudiadas. Investigaciones publicadas en Journal of Food Protection y International Journal of Environmental Health Research demostraron que el ácido acético puede reducir bacterias comunes presentes en superficies de uso cotidiano.
Además, el vinagre ayuda a disolver restos de cal, marcas de agua y huellas que se adhieren al vidrio con el uso diario. Desde el punto de vista práctico, especialistas en limpieza natural explican que:
De esta manera, se convierte en una opción accesible para mantener los espejos limpios y brillantes sin dañarlos.
Este procedimiento se puede repetir una o dos veces por semana, especialmente en baños o ambientes con mucha humedad.
Gracias a estas propiedades, el vinagre blanco es cada vez más recomendado para la limpieza rápida de espejos y superficies de vidrio que se usan a diario y suelen pasar desapercibidas. Mantenerlos limpios no solo mejora la estética del hogar, sino que también ayuda a conservar una higiene adecuada en espacios clave.
Fuente:
TN
GENERAL JUAN MADARIAGA El Tiempo

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