
Una joven de 22 años fue asesinada a tiros por su exnovio , quien tras cometer el crimen se atrincheró durante horas junto al cuerpo sin vida en un camino rural de Santiago del Estero mientras amenazaba con suicidarse.
El crimen ocurrió en Las Tinajas, una localidad ubicada a unos 55 kilómetros de Quimilí, hasta donde la víctima Thania Santillán había viajado desde la capital santiagueña hacía unos días para visitar familiares y participar de los festejos por el Carnaval.
En este lugar volvió a encontrarse con Diego Salto, un jornalero de 23 años con quien hasta el año pasado había mantenido una relación de pareja durante varios años y con quien seguía teniendo una relación "cordial", según contaron familiares de la chica al diario El Liberal .
De hecho, habían pasado la tarde del jueves juntos en la casa de la tía de Thania, donde habían compartido mates y acordaron volver a verse a la mañana siguiente.
Fue así que Salto pasó a buscar a la joven -estudiante de enfermería y aficionada al canto- el viernes a las 5 de la madrugada. Cada uno en su moto emprendieron viaje juntos: el jornalero rumbo a un trabajo temporario que le había surgido y Thania a la capital santiagueña, donde vivía con los padres.
Lo que pasó en las horas siguientes por ahora es un misterio y materia de investigación policial y judicial. En esas pocas horas hasta el desenlace fatal, la joven llegó a enviarles mensajes a su madre, a su tía y a una prima, contándoles que Salto la quería matar y que tenía un arma.
Por último, Thania llamó a un oficial de policía del Destacamento Nº11 al que conocía y que se trasladó hasta la casa de la tía de la chica, pero 10 kilómetros antes encontró a la joven, en el piso, con heridas de arma de fuego.
Junto al cuerpo sin vida de la joven estaba Salto, armado con un rifle calibre 22 y a los gritos impedía que el uniformado se acercara para auxiliarla. El oficial pidió ayuda y los primeros paramédicos que acudieron al lugar, tras ser "autorizados" por el femicida, constataron que Thania no presentaba signos vitales.
Mientras más patrulleros llegaban al lugar del crimen, Salto seguía agachado junto al cadáver con el rifle apuntando a su propia sien, negándose a entregarse y amenazando con suicidarse si alguien intentaba acercarse.
Finalmente llegó hasta el sitio la fiscal de la Unidad de Violencia de Género e Intrafamiliar Lucía González Farías y se hizo cargo de la situación junto con los negociadores de la USAR (Unidad de Situaciones de Alto Riesgo) y personal del Departamento de Homicidios y Delitos Complejos.
Luego de unas seis horas de negociación entre el equipo de expertos y Salto, finalmente el hombre depuso su actitud, entregó el arma y fue detenido.
Los peritos de la policía científica y el médico de Sanidad pudieron examinar el cadáver en ese momento, y comprobaron que tenía al menos dos heridas de bala: una en la sien del lado derecho y otra en la espalda del lado izquierdo, más precisamente a la altura del corazón.
La causa quedó a cargo de la fiscal González Farías, quien ordenó una serie de medidas urgentes para avanzar en la investigación de la causa, como relevamiento de testigos, pericias balísticas, el secuestro del arma que habría sido utilizada en el ataque y la detención de Salto, que quedó alojado en el Centro Único de Detenidos de la capital provincial.
Fuente:
Clarín
GENERAL JUAN MADARIAGA El Tiempo

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