
Dormir en verano puede ser una verdadera pesadilla. El calor sofocante , los mosquitos, el ruido de la ciudad y las noches interminables hacen que para muchos argentinos conciliar el sueño sea casi imposible .
Pero no todo es culpa del termómetro. Según la psicóloga del sueño Roser Gort , hay tres factores clave que arruinan el descanso en esta época: la temperatura, la luz y el ritmo social.
Gort, investigadora en la clínica del Doctor Estivill, explicó que en verano el cuerpo no logra bajar la temperatura como necesita para entrar en sueño profundo . Además, los días más largos y la luz extra afectan la producción de melatonina, la hormona que regula el sueño.
A esto se suma que en vacaciones o durante el receso, cambiamos los horarios, cenamos más tarde y estamos activos hasta la madrugada . Todo ese combo termina fragmentando el sueño y deja a muchos con cansancio, irritabilidad y mal humor al día siguiente.
La especialista detalló que la temperatura ideal para dormir está entre los 18 y 22 grados . Cuando la habitación supera los 26, el sueño profundo y el REM (las fases más reparadoras) se reducen notablemente.
En las ciudades, el problema se agrava: hay más calor acumulado, más luz artificial y más ruido. Por eso, quienes viven en zonas rurales suelen dormir mejor.
Para Gort, evitar tres errores diarios es fundamental :
Un truco extra: darse una ducha tibia (no fría) antes de dormir . Así, el cuerpo libera mejor el calor interno y se prepara para el descanso.
Dormir con aire acondicionado es recomendable, pero con precaución: la temperatura debe estar cerca de los 24 grados y el aire no debe dar directo al cuerpo para evitar microdespertares o contracturas.
Dormir con la ventana abierta puede ayudar, pero hay que tener en cuenta el ruido y la luz exterior. Los ventiladores no enfrían, pero ayudan a evaporar el sudor y refrescar el ambiente .
La peor postura para dormir con calor es boca abajo. Lo ideal es dormir boca arriba, con las extremidades abiertas, o de costado si roncás .
La falta de sueño afecta la atención, la memoria y la toma de decisiones. Incluso, dormir menos de seis horas puede ser tan riesgoso como manejar alcoholizado. Además, el mal descanso aumenta la irritabilidad y el estrés .
Gort recomienda mantener una rutina, aunque con cierta flexibilidad en vacaciones. No conviene correr demasiado los horarios de sueño y despertar .
Sobre la siesta, la experta es fan: siempre que no pase de 30 minutos y no sea muy tarde , ayuda a recuperar energía si la noche fue mala.
Dormir sin ropa puede ayudar a disipar el calor, pero exige buena higiene. Siempre es mejor usar una sábana ligera , porque la temperatura corporal cambia durante la noche y podés terminar necesitando abrigo.
Beber agua fría antes de dormir no es buena idea: el cuerpo reacciona con vasoconstricción y no libera bien el calor . Mejor, agua a temperatura ambiente.
Sobre los colchones inteligentes o enfriadores, Gort advierte que todavía faltan estudios que prueben su efectividad y que pueden tener efectos negativos como ruido o molestias musculares.
Dormir bien en verano es posible si evitás estos errores y cuidás tu rutina. El descanso, incluso en las noches más calurosas, depende más de tus hábitos que del termómetro.
Fuente:
TN
GENERAL JUAN MADARIAGA El Tiempo

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