
Con la llegada del calor, en muchas casas empezó a verse una escena curiosa: líneas de tiza dibujadas en puertas, ventanas y marcos . Lejos de ser una moda decorativa, esta práctica responde a un problema muy concreto y frecuente en los meses de verano.
Se trata de una solución casera contra la invasión de hormigas , una de las plagas más comunes en los hogares cuando suben las temperaturas.
Durante el verano, las hormigas buscan comida y agua, y suelen ingresar a las casas siguiendo recorridos muy definidos. Estos caminos no son casuales: los insectos se guían por rastros químicos que ellas mismas van dejando para orientarse.
Si bien existen insecticidas específicos para combatirlas, muchas personas prefieren evitarlos por distintos motivos:
En ese contexto, comenzó a popularizarse un truco simple y accesible que se volvió viral en redes sociales.
La clave está en uno de los componentes principales de la tiza: el carbonato de calcio . Este material tiene la capacidad de interferir los rastros químicos que las hormigas utilizan para desplazarse.
Las hormigas se orientan a través de feromonas , sustancias que les permiten marcar caminos hacia las fuentes de alimento. Al trazar líneas con tiza:
Por eso, la tiza no actúa como un veneno inmediato, sino como una barrera física y química que dificulta su avance.
El procedimiento es sencillo y no requiere productos especiales:
Otra opción es pulverizar el polvo de tiza directamente en esos puntos de acceso.
Es importante tener en cuenta que la tiza no es permanente . Cada vez que se limpia el piso o llueve, conviene volver a aplicar las líneas para mantener su efectividad.
Además del uso de tiza, los especialistas recomiendan adoptar hábitos básicos de higiene y prevención:
Fuente:
TN
GENERAL JUAN MADARIAGA El Tiempo

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