
Hay dormitorios que, aunque estén bien decorados y tengan la temperatura justa, transmiten frialdad . No resultan acogedores y parecen no acompañar el descanso.
No se trata solo de frío físico, sino de algo más sutil, casi emocional, relacionado con la decoración y la disposición de los elementos en el hogar. Algo que se puede revertir a través del Feng Shui .
Para ajustar esto, es necesario encontrar el balance energético del espacio, de acuerdo con los fundamentos de esta tradición. Hay que observar con calma y prestar atención a cuestiones como:
En el Feng Shui, el frío se asocia a un exceso de energía yin. Es necesaria para descansar, pero cuando domina demasiado puede generar sensaciones de soledad, desconexión o abandono. Muchos dormitorios modernos, sobre todo los de estilo minimalista, caen en este desequilibrio: espacios grandes, colores neutros, superficies lisas, pocos textiles y una luz demasiado plana .
Un dormitorio frío no siempre necesita más calor, sino más señales de presencia humana : detalles que transmitan abrigo, cuidado e intención. El objetivo es que el cuarto vuelva a ser un refugio.
Fuente:
TN
GENERAL JUAN MADARIAGA El Tiempo

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