Alrededor de 50 personas trabajan en el caso entre personal
de la Sub DDI Miramar, con refuerzo especializado de Mar del Plata. No se
descarta que sea un hombre con antecedentes en este tipo de delitos.
La investigación por el abuso sexual sufrido por una
adolescente en Miramar avanzó en las últimas horas con un amplio despliegue
policial y el análisis de imágenes de cámaras de seguridad públicas y privadas
cercanas a la playa en donde se produjo el ataque.
Aunque sigue el hermetismo del fiscal Rodolfo Moure para dar
cualquier tipo de precisión, trascendió que medio centenar de policías de
distintas reparticiones fueron puestos a disposición de las tareas de búsqueda
de pruebas para dar con el agresor. Asimismo, se trabaja sobre las
descripciones aportadas por las dos víctimas, la menor de 16 años abusada y el
adolescente de la misma edad que la acompañaba, aunque cada relato presenta
diferencias propias de un episodio tan traumático.
LA CAPITAL, tras consultas realizadas en el entorno de la
investigación, confirmó que se maneja la posibilidad de que el abusador sea una
persona reincidente en estos delitos. A esta conclusión habría arribado la
hipótesis principal por la mecánica del hecho, la ausencia de otro propósito
(el robo de los teléfonos fue como estrategia de huida) y la violencia
ejercida.
Vale recordar que a las 4.30 del jueves la menor oriunda de
la ciudad de Buenos Aires salió de un boliche de la zona de Costanera y 37. Lo
hizo acompañada de un adolescente de su misma edad, con quien había iniciado
poco antes una relación de acercamiento, como un noviazgo de verano.
Ambos caminaron por la costa un par de cuadras y decidieron
bajar a la arena, donde finalmente fueron interceptados por el violador.
Amenazados por el hombre (sería menor de 40 años), no se resistieron, mucho
menos cuando vieron un cuchillo o navaja.
En medio de agresiones e intimidaciones, el abusador hizo
quitar algunas prendas de vestir a las víctimas y las utilizó para maniatarlas.
Luego procedió a atacar sexualmente a la menor y al cabo de algunos minutos
escapó con sus teléfonos celulares, aunque los arrojó algo más adelante.
Una vez que se vieron a salvo, sin riesgo de ser nuevamente
agredidos, los adolescentes se pudieron desatar y salieron a pedir ayuda a la
costanera hasta que pasó un patrullero. Entonces la menor fue sometida al
protocolo profilático, médico y psicológico para estos casos, al tiempo que se
le dio inmediata intervención a la fiscalía descentralizada a cargo de Moure.
Las primeras medidas fue una búsqueda por la zona en base a
los pocos datos que las víctimas pudieron dar, pero con el correr del día
viernes se fueron conociendo más detalles que permitieron reorganizar la
estrategia de búsqueda. A partir de
ello, el operativo sumó alrededor de 50 efectivos, pertenecientes a la Sub DDI
Miramar, con refuerzos y personal especializado de Mar del Plata.
Las tareas incluyen rastrillajes y el relevamiento
exhaustivo de cámaras de seguridad municipales y privadas. Uno de los puntos
que complejiza el análisis de las cámaras es que, al momento del hecho, se
registraba bruma en la zona, lo que redujo considerablemente la visibilidad y
la calidad de las imágenes.
La investigación, a cargo del fiscal Rodolfo Moure, continúa
en reserva, con el objetivo de identificar al agresor y esclarecer los hechos
denunciados.
GENERAL JUAN MADARIAGA El Tiempo

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