INGRATO: Golpeó a palazos a un cura que le había dado, un mes antes, refugio y comida



El cura Ítalo Serena, de 82 años, debió ser internado por la paliza que le dio un ladrón que lo sorprendió cuando dormía en la casa de retiros espirituales Scalabrini, de Merlo. El asaltante escapó en una Renault Kangoo, en la que había cargado un freezer.

El principal sospechoso sería un hombre al que el sacerdote le había dado refugio en el exseminario, ya que estaba en situación de calle. “Allí, el agresor tenía casa y comida, a cambio de cortar el pasto y realizar tareas de mantenimiento”, indicó uno de los investigadores policiales.

En el momento del ataque, los únicos que estaban en la casa de retiros espirituales eran el sacerdote y el agresor, que quedó grabado por una cámara de seguridad cuando huían de la escena en la camioneta blanca, cargada con electrodomésticos.

Pasadas las 4, un sacerdote de la misma congregación recibió un llamado en el que le alertaron que Serena estaba maniatado y encerrado en un baño de la casa Scalabrini. Los compañeros del cura lo asistieron, al tiempo que llamaron al número de emergencias 911 y, además, pidieron una ambulancia.

Serena quedó internado en el hospital Eva Perón, de Merlo. Alcanzó a decir que lo habían golpeado con un palo. Le hicieron una tomografía para comprobar si tenía alguna lesión interna.

Fuentes policiales indicaron que la investigación del ataque quedó a cargo de la fiscal Adriana Suárez Corripio, que ordenó un relevamiento de las cámaras de seguridad de la zona adyacente al predio, situado en Sadi Carnot 3600, Merlo.

Uno de los colaboradores del sacerdote golpeado indicó que el sospechoso había comenzado a vivir en la casa de retiros espirituales en diciembre pasado. Un testigo lo había visto cuando manejaba la camioneta, circunstancia que le pareció extraña, porque solamente los sacerdotes usaban el vehículo.