El papá de la novia de Fernando Báez Sosa recordó el día del crimen: “No deseo que nadie vea lo que yo vi”



Alejandro Rossi, el papá de Julieta, la novia de Fernando Báez Sosa, aseguró que no le desea a ningún padre “ver lo que él vio” el 18 de enero de 2020 en la morgue. Fue el primero en declarar ante los jueces durante la segunda audiencia del juicio a los ocho rugbiers acusados del crimen del joven de 18 frente a un boliche de Villa Gesell.

El hombre arrancó su declaración dando explicaciones de por qué su hija no declarará este martes, junto a otros amigos de Fernando. “Julieta no está preparada para afrontar el juicio. Está entera, pero no está preparada para contar lo que vivió el día del hecho”, explicó su papá.



Según confirmó una fuente judicial a TN, Julieta se encuentra actualmente bajo tratamiento psicológico y con síntomas postraumáticos.

El hombre hizo un breve repaso de la relación entre su hija y Fernando ante los jueces del Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 1 de Dolores. ”Se conocieron en el colegio. Él era una excelente persona. Fernando y sus amigos nunca se pelearon. Desde que conocí a sus compañeros y a él nunca los vi faltando el respeto a nadie”, afirmó.

Luego, contó que ese verano había alquilado una propiedad en Pinamar con su esposa y su hija, a la que luego acompañaron a Gesell para que estuviera con sus amigos.



“Le había preparado una caja con cosas para que no tuviera que gastar con sus amigos. Ahí fui a Gesell y le dejé la caja. Me encontré con mi hija, Fernando y los amigos. Les dije que se diviertan sanamente y que la semana próxima los iba a buscar, así pasaban la segunda semana conmigo en Pinamar”, contó.

“Ahí Fernando me dijo que se tenía que volver porque ya había pasado una semana en Miramar. Le dije que no quería que se volviera solo en un colectivo, porque de hecho eso siempre hicimos con mi esposa, lo llevamos siempre a la casa”, contó.

El recuerdo de la mañana del 18 de enero de 2020

El hombre también contó en detalle lo que ocurrió la madrugada del 18 de enero de 2020, el día del crimen, cuando lo despertó un llamado en medio de la noche.

Era su hija. “Por favor vení que Fernando está en el hospital”, le dijo la joven, que se encontraba en la Fiscalía.

Rossi y su esposa salieron a los pocos minutos en auto. En el camino de Pinamar a Gesell, Graciela Sosa Osorio, la mamá de Fernando, les avisó de que su hijo había muerto.

“Mi mujer se puso muy nerviosa, la tuve que llevar al hospital de Gesell y de ahí me fui a la Fiscalía”, contó Rossi.



Cuando se encontró con su hija, “tenía una camisa negra en la mano y la fiscal le preguntó si era de Fernando, ella dijo que sí y ahí la fiscal dijo que tenía que guardarla para ver si tenía ADN”. “La camisa estaba rasgada”, precisó.

Poco después, les avisaron que habían detenido a los posibles agresores de Fernando. Como su hija estaba muy nerviosa, Rossi llevó a Julieta a un centro médico donde quedó en observación un par de horas. “Se sacó emocionalmente” al enterarse de la muerte de Fernando, agregó.

Alrededor de las 15.30, Rossi y su esposa se encontraron con los papás de Fernando en la casa mortuoria y los acompañaron adentro.

Entre lágrimas, Alejandro Rossi afirmó: “Juro que no deseo que nadie vea lo que yo vi. No le deseo a nadie como papá ver a Fernando acostado, esperando que lo ingresen a un cajón. El cuerpo de Fernando estaba como un animal en el medio del campo”.

Sobre su hija, Rossi dijo que “permaneció un año sin salir de su habitación” debido a las secuelas emocionales que padeció.

El testimonio del padre de Julieta fue escuchado por los padres de la víctima, Graciela Sosa Osorio y Silvino Báez, quienes se encuentran en la sala de audiencias de los tribunales de Dolores.

El juicio por el crimen de Fernando Báez Sosa

Este lunes 2 de enero comenzó el juicio por el crimen de Fernando Báez Sosa en los tribunales de Dolores, con el desgarrador relato de sus padres. El joven estudiante de Derecho de 18 años murió producto de una fatal agresión por parte de un grupo de rugbiers en las puertas del boliche Le Brique de Villa Gesell en enero de 2020.

Por la muerte del joven hay 8 imputados: Máximo Thomsen, Ciro Pertossi, Luciano Pertossi, Lucas Pertossi, Enzo Comelli, Matías Benicelli, Blas Cinalli y Ayrton Viollaz.

Están imputados por “homicidio doblemente agravado por alevosía y por el concurso premeditado de dos o más personas” por el crimen de Fernando y “lesiones leves” en el caso de sus amigos golpeados en el mismo episodio.