Una embarazada de 9 meses fue asesinada a tiros y hallada junto a un auto quemado



Se trata de Georgina Maricruz Olguín (24) quien fue ejecutada de ocho balazos. Cursaba un embarazo de nueve meses. Su cadáver fue encontrado en la mañana del martes último en un descampado de la calle Aborígenes Argentinos en  Rosario. Casi a la misma hora, pero en el límite de esa ciudad santafesina y la localidad de Soldini, fue hallado el cuerpo sin vida de Damián Alexis Manchado (27) a la vera de una ruta. También había sido acribillado.

Los investigadores no descartaban este jueves que los hechos hayan estado enmarcados en un doble crimen narco.

La triste historia detrás de la joven de 24 años 

La historia de Olguín es un ejemplo de la ferocidad que puede tener el consumo de drogas en un contexto de marginalidad. Esta joven, cuando tenía 19 años, fue detenida en la zona Cuatro Plazas, del barrio Belgrano, acusada de intentar matar a su beba mediante la ingesta de pastillas y alcohol.

Fue en 2017, cuando pasó nueve meses presa. La chica estuvo otros cuatro con arresto domiciliario y, finalmente, fue sobreseída luego de que una junta médica determinara que no había sido capaz de comprender lo que había hecho una fatídica tarde en la que la echaron de su casa y quedó en la calle con su hijita, informó LaCapital.com.ar.

Olguín fue detenida el sábado 9 de septiembre de 2017. A las 17 de esa jornada, vecinos de la zona llamaron a la Policía para advertir que la beba había ingerido pastillas y alcohol cuando estaba con su mamá.

Contaron que la joven gritaba desencajada cosas como “ella tiene que morir y por eso la empastillé con Rivotril”. Y que quería regalar a la criatura. Una mujer vio que le daba a la beba una píldora y reaccionó: la tomó en sus brazos y la hizo vomitar. En el Hospital Vilela le realizaron un lavaje de estómago y quedó fuera de peligro.

Olguín quedó presa bajo la acusación de suministrar a la beba clonazepam y vino espumante, por lo cual la imputaron de “tentativa de homicidio agravado por el vínculo”.

Al declarar ante la Justicia, manifestó: "Ese día me habían echado de mi casa con la nena. Me había peleado con toda mi familia. Me enteré de que mi hermano estaba enfermo. Compré pastillas, me compré un vino y para la nena masitas y un jugo. Y me la llevé".

"Iba caminando, me tomé una pastilla, el vino y de ahí quedé perdida. No tenía nada en el estómago, estaba mal. No sé si la nena agarró una pastilla y la tomó. No me acuerdo de nada de lo que pasó en la plaza, solamente cuando me llevó la Policía. Ni que le pegué, ni que la quise regalar”, sostuvo Olguín, para luego asegurar: “Me quería perjudicar yo, no hacerle daño a ella”.



A partir de lo ocurrido en Cuatro Plazas, la joven quedó tras las rejas durante nueve meses, mientras el Estado se ocupaba de encontrar a alguien que pudiera cuidar a la beba.

¿Cómo fue puesta en libertad Olguín?

En junio de 2018 obtuvo la prisión domiciliaria en la casa de una amiga. Finalmente, fue sobreseída cuando una junta especial de salud mental había dictaminado que la joven no había podido comprender lo que estaba haciendo con su hija por estar bajo el efecto de alcohol y pastillas con “una marcada desesperación”.

También la entonces subsecretaria de Políticas de Género de la provincia, Gabriela Sosa, se refirió en una audiencia al contexto de vulnerabilidad y privación de derechos en el que se encontraba Olguín. “Su accionar estuvo condicionado por una situación de violencia de género simbólica, institucional y de fragmentación afectiva”, evaluó Sosa al recomendar la revinculación de la joven con su hija, lo que finalmente fue compartido por Daniela Molineri, de la Defensoría Provincial de Niños, Niñas y Adolescentes.