Una víbora apareció en la rejilla del aire acondicionado de una camioneta

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Un hecho llamativo tuvo lugar durante las últimas horas, despertando el pánico de una pareja bahiense de jubilados que volvía de Sierra Grande donde están construyendo una casa donde tienen en mente radicarse y fue sorprendida en su vehículo por una serpiente que viajaba junto a ellos.

El Secretario de Seguridad de Villarino, Martín Pacheco, confirmó que “el susto para ambos fue grande. Según manifestaron a personal de bomberos, venían desde el sur a Bahía Blanca y notaron algo extraño en la rejilla de ventilación de su camioneta cero kilómetro”.

“Se bajaron en una estación de servicio y empezaron a evaluar la posibilidad de sacarla. Desarmaron parte del tablero y no lograron retirarla. Por eso, la pareja pasó la noche en Médanos y se contactó con un taller mecánico para que desarme el torpedo y la parte eléctrica”, destacó Pacheco, en su charla con el periodista Germán Sasso.

Por último, consultado respecto a más detalles de lo sucedido, indicó que “no se lograba ver a la víbora en su totalidad, solo parte de su cuerpo, por lo cual no se podía determinar si era venenosa.

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 Suele ser más habitual de lo que uno cree, sobre todo cuando uno está en el campo, pero lo extraño es cómo apareció el animal”.

“Teníamos el corazón en la boca”.

Angélica es una de las ocupantes de la camioneta en la que apareció la víbora y, relató lo sucedido: “Queremos agradecer a toda la gente que nos ayudó, no solo bomberos, sino también a un camionero que estaba en la YPF y a una familia que nos apoyó mucho”.

“Estamos con todo nuestro equipaje cargado, esperando si la camioneta va ser revisada por un mecánico o si la víbora se va sola. De lo contrario, iremos a Bahía para que en nuestro taller de confianza la puedan sacar en caso de que aún siga adentro de nuestro vehículo”, destacó la mujer, en su charla con el periodista Germán Sasso.

Con una risa nerviosa, describió que “cuando la vimos, teníamos el corazón en la boca. Le pusimos insecticida, quizás el olor la ahuyentó, pero la verdad es que no sabemos porque se escabulló. En el momento que más se dejó ver fue a a la altura de Río Colorado y según los bomberos sería una yarará”.

“La vimos treparse a la camioneta pero fue imposible sacarla, incluso la dejamos dos días estacionada pero no se fue”, finalizó, acompañada de su marido.