“Lo mataron como a un perro”, dijo la tía del chico asesinado por un policía en Miramar

Las autoridades de la Justicia individualizaron a los uniformados de la Policía de la Provincia de Buenos Aires que participaron del operativo en el que, esta madrugada, en confusas circunstancias, perdió la vida el adolescente Luciano Olivera, de 16 años. El chico murió al ser baleado por uno de los efectivos policiales, durante una supuesta persecución.

Mientras tanto, Caro también investiga a los demás policías que participaron del episodio, quienes resultaron ser el inspector Nelson Albornoz y los sargentos Rocío Mastrángelo y Kevin Guerricagoitía, pertenecientes a la Jefatura de Policía de Seguridad Comunal de General Alvarado.

Hasta el momento, se asegura que los hechos comenzaron a las 4 de esta madrugada cuando los dos ocupantes del patrullero N° 25.622 trataron de identificar al menor, quien se desplazaba a bordo de una motocicleta Yamaha YBR roja, de 125 cc, y que se habría dado a la fuga en dicho rodado.

Se habría iniciado entonces una persecución, a la que se sumaron luego los otros policías, en el móvil N° 23.305.

Al arribar a calle 9, entre 32 y 34, los uniformados que viajaban en este último patrullero interceptaron al motociclista, quien por esa razón habría detenido la marcha de su vehículo.

González sostuvo que luego el adolescente se habría digido con esa moto hacía él y, entonces, mientras manipulaba la pistola nueve milímetros, el arma reglamentaria se le habría disparado en forma accidental.

Olivera dejó de existir casi de manera instantánea al ser alcanzado por un certero proyectil de arma de fuego en la región torácica.

Integrantes del Poder Judicial de Mar del Plata no han logrado comprobar que el adolescente haya empuñado alguna clase de arma de fuego.