Llamaron al 911 por un caso de violencia de género: Era un violador en pleno ataque

Un llamado telefónico alertó sobre un posible hecho de violencia de género en un departamento de Posadas, pero los policías se encontraron con un caso de abuso sexual que a punto estuvo de terminar en un femicidio.

Ahora los investigadores intentan establecer si el detenido es el mismo que protagonizó otros ataques sexuales similares que ocurrieron en la capital misionera en los últimos años y que continúan impunes.

El domingo, cerca de las 5, un llamado al 911 alertó sobre pedidos de auxilio y ruidos compatibles con una pelea en un departamento ubicado en la zona de avenidas Lavalle y Centenario, próximo al centro de Posadas.

Dos patrulleros que estaban apostados muy cerca, en la zona de boliches, acudieron al lugar e ingresaron al edificio luego que un vecino les abriera la puerta.

Los policías primero golpearon la puerta y, ante la falta de respuestas, ingresaron. Apenas traspusieron el acceso al departamento, se toparon con una joven totalmente desnuda y sobre ella un muchacho que sólo tenía cubierto el torso. La víctima tenía cubierta la nariz y la boca con cintas de embalaje y evidentes signos de asfixia.

El violador fue rápidamente esposado. La joven, que ya estaba desvanecida, recibió los primeros auxilios y logró recuperar el conocimiento. Todavía en estado de shock, confirmó que fue atacada mientras dormía y que no conocía al agresor.

La jefa de la seccional segunda, Laura Bogado, dijo que la chica también presentaba un golpe en el rostro.

“La víctima ya no respiraba, llegamos justo a tiempo”, admitió. “Cuando empezó a recuperarse, tratamos de calmarla y contenerla, y nos pidió hablar con su madre, que vive en el interior”, contó Bogado.

La chica, que es del interior de la provincia y estudia Licenciatura en Criminalística, fue asistida por un equipo interdisciplinario de la Policía de Misiones y trasladada al Hospital Escuela para la profilaxis prevista para los casos de abuso.

Quién es el detenido

El atacante, identificado como Pedro Alejandro Núñez, es un estudiante avanzado de Medicina que tiene 26 años y ahora la Policía intentará establecer si es el mismo que atacó a otras jóvenes que vivían solas en departamentos del centro de la ciudad de Posadas en los últimos años.

Los investigadores señalaron que serán claves las imágenes de las seis cámaras de seguridad instaladas en el interior del edificio y también sobre la vereda, para establecer cómo ingresó al edificio el abusador, ya que el departamento de la víctima está en el tercer piso.

La serie de ataques sexuales contra estudiantes universitarias con un patrón similar se inició en abril de 2013, cuando Lucía Maidana (21) fue violada, asesinada y quemada en el inquilinato donde vivía.

En los años posteriores hubo hechos similares y la Justicia cuenta con el patrón genético del violador, aunque nunca pudo ser detenido.