¿Qué rol cumplió Domingo Faustino Sarmiento en la formación del sistema educativo y qué se le cuestiona?

 


Este 11 de septiembre se celebra en Argentina un nuevo Día del Maestro, en conmemoración al día en que falleció en 1888 Domingo Faustino Sarmiento.

 

Ex presidente de la Nación entre 1868 y 1874, Sarmiento pasó a la historia, más allá de sus ideas, sus políticas y sus escritos, por ser quien se encargó de darle forma al sistema educativo que tiene el país.

 

Nacido en la provincia de San Juan un 15 de febrero de 1811, supo ser una personalidad controversial de la política nacional.

 

Escritor, periodista, acérrimo enemigo de Juan Manuel de Rosas, militar, docente y ex gobernador de San Juan, la figura de Sarmiento es discutida hasta el día de hoy por su concepción sobre cómo debían sentarse las bases de la Argentina, en pleno siglo XIX.

 

Valeria Carbone, historiadora e investigadora posdoctoral del CONICET, sintetizó los aspectos positivos que rescata de la figura de Sarmiento en términos educativos y se refirió a los cuestionamientos que se realizan sobre el prócer en la actualidad.

 

Al respecto, Carbone apuntó que Sarmiento "pasó a la historia como el gran educador, el padre de la educación argentina" ya que fue "uno de los que estableció los pilares del sistema de educación y de formación de formadores para las escuelas de maestros que conocemos hoy en día".

 

"Él un poco fue el que consolidó lo que es el sistema de escuelas normales de la Argentina, que para formarlo se inspiró en el sistema educativo de Massachusssets, que es un sistema de los que más ´democráticos´ que existía en Estados Unidos, entendiendo por democrático que alcanzaba a la mayor cantidad de ciudadanos", agregó Carbone.

 

Maestras de Estados Unidos

 

Sarmiento cumplió un rol fundamental en la consolidación del sistema educativo. En primer lugar, al establecer en 1871 la Ley de Subvenciones, que asignaba a la educación pública las herencias sin sucesión directa y un octavo de las ventas de tierras públicas.

 

De esta manera, garantizó los fondos para la creación de nuevas escuelas y la compra de materiales y libros, en tanto que durante su mandato, y con apoyo nacional, las provincias fundaron unas 800 escuelas de primeras letras, alcanzando a un total de 1816 escuelas.

 

Pero sin lugar a dudas una de las decisiones que más se resalta de su gestión es la de traer desde los Estados Unidos 65 docentes, de los cuales 61 eran mujeres, para los profesorados de primaria (escuelas normales).

 

Al respecto, Carbone consideró que "estas maestras norteamericanas fueron un poco las que establecieron las bases de la educación normal en la Argentina, con la idea de que la educación contribuyera al proceso de consolidación nacional, de construcción de la Nación y de la ciudadanía".

 

"El hecho de que haya traído este grupo de educadora norteamericanas fue central, porque ellas terminaron instaurando lo que fue el sistema en distintas partes de la Argentina y empezaron a establecer los contenidos, lo que sería la curricula. Y muchas escuelas normales llevan el nombre de esas maestras", resaltó.

 

Críticas sobre su visión

 

"Civilización o barbarie", la postura en la cual Sarmiento estableció que es lo que podía ingresar dentro de lo "civilizado" y lo que, en contraposición, pertenecía al mundo de lo "salvaje", hicieron que su figura sea blanco de fuertes cuestionamientos en torno a su mirada racista en torno a sectores poblacionales como los pueblos originarios y los gauchos, así como su valoración de lo que provenía de Europa y los Estados Unidos.

 

En relación a este tema, Carbone sostuvo que la visión de Sarmiento tuvo que ver "con el proceso migratorio, con construir una mirada de la Nación más homegeneizadora o instalar la imagen de quienes son los argentinos".

 

Sarmiento, en una visita a París en 1867.

 

"Sarmiento tenía un ideario donde primaba el racismo científico, que instaló en la Argentina la importancia de que la civilización tenía que ver con la blancura, con aquello que venía de Europa. Una mirada bastante eurocéntrica. Y al ser admirador del sistema de educación norteamericano, la condición de ser blanco como visión de progreso", puntualizó la historiadora.

 

Sobre esta línea, Carbone afirmó que, frente a este análisis, "lo más importante es ponerlo en el contexto de su época, del proceso que estaba pasando la Argentina en ese momento, después de períodos de guerras civiles, fortalecer la idea de Nación".

 

Por ese motivo, señaló la necesidad de "incorporar miradas críticas que contextualicen tanto a Sarmiento como a otras figuras históricas es importante, no solo para entenderlos a ellos, sino para entender como evolucionamos como sociedad y hacia dónde queremos ir".

 

En un día en el que se homenajea a los maestros y las maestras de todo el país, la historiadora subrayó que esta fecha debe servir "no solamente para recordar a nuestro prócer, sino también para, en una época en donde el rol del docente se encuentra vapuleado, revalorizar la figura del docente tanto como se intenta revalorizar la figura del prócer".

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