Imputaron a una chica por matar a su novio con un celular

La localidad salteña de Cafayate se encuentra conmovida por la muerte de un hombre a manos de su pareja de 22 años, quien fue imputada por el "homicidio preterintencional" de su pareja, tras arrojarle a la víctima un teléfono celular, impactar en su cabeza y provocarle un traumatismo encéfalo craneano grave.

Según las actuaciones de la causa, Roxana Adelina López se presentó el 10 de abril en la vivienda que alquilaba Luis Darío Guantay y ambos mantuvieron una acalorada discusión, cuya temperatura se fue elevando a medida que transcurrían los minutos. En el marco de la refriega, ella recibió golpes en el rostro y al parecer intentó defenderse de la agresión. Según fuentes oficiales, lo hizo con su móvil y el desenlace fue fatal.

El damnificado manifestó sentir dolor de cabeza y malestar, y la situación se fue agravando. Por ese motivo, Guantay fue trasladado al hospital de la localidad de Cafayate, ubicada a 189 kilómetros de la capital salteña, en los Valles Calchaquíes, y luego derivado al hospital San Bernardo, de la ciudad de Salta.

En la capital provincial, los médicos decidieron intervenirlo quirúrgicamente por un traumatismo encéfalo craneano grave, pero falleció el 18 de abril, es decir ocho días después de aquel episodio.

Denuncia e investigación

La madre del fallecido radicó la correspondiente denuncia y la investigación que realizó la Fiscalía logró establecer que el golpe que recibió Guantay, en la zona de la sien derecha, le provocó trauma craneoencefálico, y que esa lesión derivó en su muerte.

Esas conclusiones llevaron a la fiscal penal Simesen de Bielke a imputar a López como autora del delito de "homicidio preterintencional", aunque la acusada negó su participación en el hecho. La mujer prestó declaración junto a un abogado particular.

Los voceros judiciales detallaron que la acusada se encuentra en libertad, y que, por el momento, cumple medidas sustitutivas.

Salta: otro caso de violencia

En la madrugada del domingo 5 de este mes, Marcelina Peloc, de 44 años, estaba sola en su casa y decidió bañarse cuando sus hijos ya se habían ido. Alrededor de la una escuchó algunos ruidos: Melanio González (51) saltó desde el techo, bajó por un escalera hacia el patio, entró por la puerta trasera de la propiedad y la mató a puñaladas.

La víctima llevaba tres años separada del padre de sus hijos. Incluso durante algún tiempo compartieron techo hasta que la violencia y el alcoholismo por parte del hombre hicieron insostenible la convivencia, pero nunca se atrevió a denunciarlo.

Según pudieron reconstruir, fue el propio González quien llamó a la Policía haciéndose pasar por un testigo, para alertar que algo había ocurrido dentro de la casa. Para la familia, ya estaba lejos cuando realizó esa comunicación, alrededor de las 2.30 de la mañana.

Recién a las cinco de la mañana, cuando una de las hijas regresó a su casa después de haber salido sin su teléfono celular, descubrió que Marcelina había sido asesinada.




 

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