Vuelco en Ruta 2: Testigos aseguraron que el colectivo iba en zigzag y la luz de exceso de velocidad se encendía todo el tiempo


"El micro venía tocando la banquina, zigzagueaba y se volvía a encaminar". 

El relato pertenece a Alejandro (38), un sobreviviente del ómnibus de Plusmar que se dirigía desde Miramar a Buenos Aires y volcó en el kilómetro 134 de la Ruta 3, en Chascomús. Y coincide con el testimonio de otros pasajeros entrevistados por Clarín. Como Fausto Da Silva, que dijo que antes del siniestro, la luz de alarma que indica el exceso de velocidad se había encendido varias veces.

Alejandro cuenta que era de madrugada y que la mayoría de la gente estaba durmiendo. Y que en instantes todo fueron gritos y esfuerzos para romper las tapas de las salidas de emergencia del techo del vehículo para poder escapar.

"Yo me subí en Mar del Plata"

Dijo. Iba a Buenos Aires por trabajo. 

"Venía viendo una serie en el celu, un animé para pasar el rato. Pero desde anoche le decía a mi señora que no quería viajar, porque había tormenta. Sabía que algo estaba mal", cuenta Alejandro, que es integrante de la Prefectura Nacional".

Muchos de los pasajeros eran de distintas fuerzas de seguridad, como Gendarmería, Policía Federal y Prefectura.

El micro paró en Maipú, donde Alejandro vio que hubo un cambio de chofer. Y siguieron la marcha. Fue entonces que notó cómo se iba varias veces hacia la banquina, zigzagueaba y volvía a la ruta.

"Minutos antes del accidente se empieza a tirar a la derecha. Y de repente vuelo para el techo y me agarro de un asiento. Se empezó a escuchar un griterío, porque la mayoría estaba durmiendo. Venían un papá y un nene al lado mío. Yo quedo con el papá abajo mío y el nene arriba del brazo".

Recordó.

Y continúa: 

"Atrás mío estaba una persona fallecida, con un brazo atorado en el asiento y el parante que divide cada ventanilla del vidrio atravesado sobre su espalda".

Alejandro dice que se apoyó en su instinto y su entrenamiento como prefecto. 

"Rompimos los cristales que están arriba del techo y la gente empezó a salir. Sacamos a los primeros y, con un policía, volvimos para ayudar. Un hombre estaba pegado al pasto, con todo el peso del micro encima. Sé que hubo una chica que murió, pero no la vi".

Alejandro mismo estaba herido. 

"Después de la adrenalina se me acercó un policía y me dijo 'sentate'. Ahí me di cuenta de que me sangraba la cabeza. En el momento no sentía nada".

Alejandro fue asistido en el Hospital Municipal de Chascomús, donde le cerraron la herida en la cabeza y le hicieron placas de tórax y cadera. Viajaba con otro prefecto. 

"Estamos esperando que a mi compañero le den el alta. Está con dolor en la costilla del lado izquierdo". 

Al mismo hospital fueron derivados 40 heridos. A las víctimas no, porque murieron en el lugar del vuelco.

El pasajero Fausto Da Luz, de 34 años, coincide con el relato de Alejandro y agrega un dato: un posible exceso de velocidad. 

"Subí a la 1 en Mar del Plata. No hubo protocolo Covid, no me tomaron la temperatura, no me pidieron la app Cuidar. El micro venía moviéndose para todos lados y todo el tiempo se prendía la luz de exceso de velocidad del pasillo. Sentíamos temor, porque el ómnibus se movía mucho".

Según Da Luz, la situación empeoró después del cambio de choferes. 

"Al poco tiempo de viaje se excedía de velocidad, quedaba prendida la luz, se iba de un costado al otro. Yo no podía dormir. Pensaba que era por el viento. Hasta que derrapó, se fue al otro costado y volcó y se rompieron todos los vidrios".

Contó.

Fausto dice que él tenía el cinturón puesto, pero otros no o, aunque lo tenían, se les había trabado y no podían salir.

"Un policía en el fondo estaba grave y su compañero no lo podía sacar. Los bomberos cortaron el micro y así lo sacaron. Había chicos llorando, una madre con su hijo desmayado, que pensamos que había fallecido. Fue un momento feísimo".

Recordó.

Fausto sufrió la fisura de tres costillas y se le salió el hombro de lugar.

"Creía que me moría- dice-, me tiré al pasto y no podía respirar. Tenía mucha sangre en la cara, que no era mía. Pero en ese momento pensé que se me había roto la cabeza".

Agregó.

Alejandro cuenta que le sorprendió lo lleno que estaba el micro, que llevaba a 45 pasajeros y tenía el 80% de sus asientos ocupados, cuando por protocolo no debía superar el 30%.

Sobre al accidente, opina: 

"Yo creo que fue un error humano. Que posiblemente los choferes estaban mal descansados. No creo que se les haya empañado el vidrio. No se escuchó frenada, sólo que el micro zigzagueaba y después la caída".

El reporte del Hospital de Chascomús

El director del hospital de Chascomús, Jorge Pablo Rodríguez (matrícula provincial 112548), confirmó que allí fueron asistidas 40 personas, 5 de las cuales eran chicos. Siete de los heridos quedaron internados, pero serán reevaluados en las próximas horas para determinar si pueden recibir el alta.

"La mayoría tuvo lesiones leves, hubo casos de traumatismo de cráneo, fracturas de tórax y heridas contusas -afirmó-. Hubo cinco pacientes pediátricos y uno de ellos estuvo en observación, porque tenía un hematoma en la zona abdominal y hubo que hacerle una ecografía. Pero ya fue dado de alta".