MAR DEL PLATA: Revelaron datos del misterioso robo de la Sirena de Plaza San Martín


La escultura de la Sirena, que adornaba la Plaza San Martín, había pasado por distintos sitios emblemáticos de la ciudad desde los inicios del Siglo XX. Por estas horas, su paradero es un misterio luego de que días atrás fuera sustraída de la fuente frente al municipio, aunque la justicia está más cerca de develarlo.

El robo causó sorpresa en las autoridades que afirmaron que la estatua no tenía valor para quien se la haya llevado. ¿Un ladrón audaz? ¿Un vándalo? ¿Una apuesta? Una ardua investigación permitió realizar este miércoles cinco allanamientos y encontrar al presunto responsable del robo, aunque todavía no se pudo dar con la estatua. 

Se trata de un hombre de 43 años, dedicado a la comercialización de antigüedades y con un eje más específico: se dedica a completar colecciones y buscar piezas específicas a pedido de los interesados. El fiscal Fernando Castro le tomará declaración en las próximas horas para determinar si es efectivamente el responsable y, en ese caso, saber dónde está la Sirena.

Luego del robo, los indicios de quién o quiénes pudieron ser los autores eran escasos. Los investigadores pusieron su expectativa en la posibilidad de hallar pistas concretas (o incluso ver el momento del robo) en las cámaras del Centro de Operaciones y Monitoreo (COM). Sin embargo, las imágenes no eran claras.

Un equipo de la Dirección Departamental de Investigaciones (DDI) asumió el control de la investigación y en un trabajo conjunto con los operadores de la Secretaría de Seguridad municipal,  tras un exhaustivo análisis de las imágenes previas y posteriores al robo, lograron hallar una pista para seguir: una camioneta. 

Lograron advertir la presencia de una Renault Kangoo estacionada sobre la calle San Martín, que luego la ven pasar por Mitre. A los investigadores les llamó la atención de ese vehículo en la zona donde se cometió el robo. Así, comenzaron a seguirlo a través de las distintas cámaras.

El rastro del vehículo no fue sencillo. En distintos tramos de la ciudad se les perdía, por lo que comenzaron a trabajar en reconstruir los momentos previos al robo. Así, uno de los investigadores de la DDI notó que el utilitario pasó por uno de los detectores de patentes que hay instalados en la ciudad.

Esa información, en  principio, no generó muchas expectativas, debido a que mucha gente no tiene los vehículos a su nombre, especialmente aquellos que lo utilizan para transportar objetos robados. Sin  embargo, cuando arrojaron los datos del vehículo al sistema informático la información sorprendió: pertenecía a un hombre dedicado a la venta de antigüedades.

Con esa información, comenzaron a colectar elementos de prueba y pudieron dar con la vivienda del acusado, varios puestos de venta de antigüedades y un depósito que utilizaba para guardar elementos. Con esas pruebas, el fiscal solicitó cinco órdenes de allanamiento que se efectivizaron este miércoles.

Si bien los investigadores no lograron hallar en ninguno de los lugares la escultura robada esperan tener elementos que le permitan conocer cuál fue el destino de la Sirena. A su vez, el sujeto fue aprehendido y prestará declaración indagatoria en las próximas horas. 

La escultura robada es la pieza más importante de la fundición de Arte de Val D’Osne. En 1909 fue colocada en la Explanada Sud en Cabo Corrientes y cuatro años más tarde fue trasladada a la fuente de los jardines de la Antigua Rambla Bristol. En 1938 fue colocada por Adolfo Primavesi en Plaza Rocha hasta que finalmente fue reubicada en la Plaza San Martín.



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