La enfermera de San Clemente que caminó 10 km para llegar a su casa, habló con CNM Radio y brindó detalles de la pesadilla que vivió para ingresar a La Costa

En diálogo con CNM Radio, Yanina Marchesani contó detalles de la injusticia que tuvo que padecer para poder llegar a su casa y ver a sus hijos.

Yanina vive en San Clemente con su familia, pero trabaja actualmente en La Plata.

Por la falta de empleo en La Costa, decidió probar suerte en Buenos Aires. Contó que se cruzó en varias ocasiones al Director de Salud de La Costa y le pidió trabajo, pero el funcionario le dijo que no estaban contratando reingresantes.

Al inicio de la pandemia, Yanina nuevamente se acercó al municipio para conseguir un trabajo, pero el Director de Salud simplemente le informó que se habían olvidado de ella y que infelizmente ya no había más lugares y le dijo:

“Sos la única que no ingresó”

Pasaron los días, y cada vez era más difícil su situación económica y no solo eso, la angustia de decirle a sus hijos que no había nada para comer.

Contó que por una cuestión monetaria y al no haber transporte público, se le hace muy complicado volver a su casa y visitar a sus hijos en San Clemente.

Yanina agregó que cuando ingresó a La Costa la vez anterior, hace aproximadamente un mes, presentó toda la documentación correspondiente y no tuvo ningún inconveniente.

Lamentablemente de esta vez, no tuvo la misma suerte.

Aseguró que policías la retuvieron en el retén durante 4 horas diciéndole, que no iba a poder ingresar a la ciudad, o si ingresaba tendría que permanencer en un hotel de aislamiento por 14 días, lo que ella les respondió que eso era imposible, ya que no cuenta con tantos días de franco y solamente quería ver a sus hijos.

De todos modos, le negaron esa posibilidad y hoy se encuentra en una casa propia que alquila en temporada y puede ver a sus hijos únicamente a través de la ventana.

Recordó cómo fueron esas horas, debajo de la llovisna, con mucho frío y su preocupación crecía cada vez que se hacía más oscuro.

Sabía que no había forma de llegar a San Clemente de Lavalle y que podría hacerlo únicamente a pie.
“Empecé a caminar, sabía que no había otra forma”
En el transcurso del camino, recibió un mensaje por WhatsApp de una persona que le envió el decreto 345 donde ampara al personal de salud a transitar sin restricciones.

Ella continuó caminando por la ruta, y atrás la seguía una patrulla municipal que intentó insisitirle en regresar al retén, pero ella se negó.

Recien en el kilómetro 386 de la ruta, le ofrecieron llevarle los bolsos.

“Yo no podía más, me dolían los brazos”. “Ya había caminado 2 kilómetros”
Luego más adelante, personal de la patrulla municipal, ofreció llevarla en la caja del vehículo y Yanina contó que se subió por propia voluntad.

Al llegar al control policial de la entrada a San Clemente, la policía recibió su documentación y autorizó su ingreso, sin inconvenientes y además la tranquilizaron y defensa civil la alcanzó hasta su casa.
“Yo les agradecí”
Sin embargo, en ese momento se acercaron varios periodistas para filmar, fue en ese momento que Yanina se acercó al periodista del Intendente Cristian Cardozo y le expresó su indignación y la injusticia que había pasado.

La enfermera sostuvo que el municipio de La Costa editó y publicó la nota distorsionando la realidad.
“Contaron que me habían interceptado caminando por la ruta, habiendo violado el retén y que sería trasladada por defensa civil a un centro de aislamiento”
Indignada Yanina, pidió contar nuevamente la verdad de los hechos, pero se lo negaron.
“Nadie me llamó para disculparse, ni el intendente, ni nadie del municipio”
Y agregó:
“Mi problema es la Policía Municipal, porque la Policía Provincial siempre me autorizó a ingresar y me aseguró que tenía todos los papeles en regla y que no había motivos
para detenerme”.
“Me presenté con el artículo 1 del decreto 345 y con toda la documentación en mano (Cuidar, acreditación de personal esencial, DNI con domicilio en La Costa, Matrícula Nacional de Enfermería, testeo de PCR para Covid-19 (-) a dos días anteriores) y de todos modos me negaron el ingreso”

Y, por último, concluyó esperanzada:

“Quiero tener el mismo derecho que otros personales de salud a ingresar a mi casa y poder ver a mis hijos”

Publicar un comentario